Tras su paso por Uruguay y el concierto que dio el viernes pasado en el Estadio Centenario, el músico británico y exintegrante de Pink Floyd pasó por Argentina con su gira This is Not a Drill; allí dio un concierto en el estadio Monumental, en medio de la polémica por su llegada al país vecino.

Según informa Clarín, fue declarado “persona non grata” por los hoteles Faena y Alvear, y luego la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) presentó un amparo a la Justicia pidiendo la suspensión de los dos shows en Argentina, el de este martes y el de este miércoles.

Estas respuestas, a las que se sumó el petitorio de una jueza federal prohibiendo que haga comentarios antisemitas, se debe a su postura anti-Israel y pro Palestina, junto a las declaraciones sobre el “genocidio” que, según ha expresado, se está llevando a cabo en Medio Oriente.

Luego de iniciar el espectáculo con hits del álbum The Wall (1979) y un par de canciones de su carrera solista, Waters comenzó a hablarle al público y se refirió a la negativa de ciertos grupos a que permaneciera en la ciudad.

“Estuve en esta hermosa ciudad muchas, muchas veces, e hice música para una audiencia maravillosa, porque aquí hay un gran público. A pesar de toda esa historia de música y amor y noches cálidas, por alguna razón, los dueños de los hoteles en este pueblo no dejan que me quede. En realidad sé por qué no me dejan, y lo voy a compartir con ustedes ahora, antes de sentarme a hacer la próxima canción”, dijo el británico.

“La razón por la cual no dejan que me quede en los hoteles en Buenos Aires es porque yo creo en los derechos humanos. ¡Creo en eso y siempre lo hice! Mi madre me enseñó sobre los derechos humanos cuando era muy chico y nunca lo olvidé. Así que aquí el tema de fondo son los derechos humanos”, prosiguió.

“Y esto quizás sea algo controvertido: si nosotros logramos convencer a los que tienen el poder que insistan en la igualdad de derechos humanos para todos nuestros hermanos y hermanas, sin importar su etnia, religión ni nacionalidad, del río Jordán al Mediterráneo, entonces no habrá más matanzas. Y eso sería algo muy bueno”, apuntó el ex Pink Floyd.

En Montevideo, los hoteles Hyatt Centric y el Regency rechazaron hospedar a Waters —al igual que el Four Seasons en Bogotá— tras el pedido expreso del Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU) al hotel Sofitel Montevideo que evitara su estadía. Por eso, en el concierto en el Centenario, Waters le dedicó unas palabras al presidente del CCIU, Roby Schindler.

“Estamos tan felices de estar acá con todos ustedes en Montevideo. Sé que no todos querían que viniera. Tengo que desearle unas buenas noches en particular a Roby Schindler, quien es líder de una organización israelí acá e hizo que me prohibieran alojarme en los hoteles de su hermosa ciudad. Así que, Roby, ¡vete al carajo!”, expresó el músico, al tiempo que le hizo la mala seña, según se puede ver en un clip del concierto compartido por el periodista Leonardo Sarro. El público abucheó y aplaudió a la vez.

Agradecimientos y enojos de Roger Waters en Montevideo. Esto fue lo que dijo en medio de una intensa lluvia, que le da más magia al show todavía pic.twitter.com/VDmEjnSlcU

— leo sarro press (@leosarro) November 18, 2023

Luego del concierto en Montevideo, el expresidente José Mujica, junto a su compañera, Lucía Topolansky, se reunieron con Waters el pasado sábado en Maldonado, en la casa de un amigo del exmandatario. El Movimiento de Participación Popular (MPP) publicó en sus redes sociales una serie de fotos.