Río de Janeiro, una de las regiones más violentas de Brasil, registró en julio el menor índice de homicidios desde 1991, pero también un aumento del 67 % en los fraudes por internet, según un informe divulgado este lunes por la Gobernación.

De acuerdo con el Instituto de Seguridad Pública (ISS) de Río, tanto la fuerte caída de los homicidios como el incremento de los delitos cibernéticos fueron influenciados por las medidas de confinamiento social implementadas para evitar la propagación del nuevo coronavirus, que ayudaron a reducir la delincuencia en las calles pero aumentaron la criminalidad virtual.

En julio de 2019 hubo 313 homicidios en Río, mientras que en el mismo mes de este año la cifra bajó a 255, y en el acumulado de los siete primeros meses pasó de 2.403 víctimas de homicidio el año pasado a 2.153 en 2020.

Según el informe, las muertes a manos de la Policía también cayeron un 74 % en julio y un 24 % en el acumulado de los siete primeros meses del año, en el comparativo interanual.

Los abusos de la Policía han tenido una bajada sustancial en junio (-74 %) y en julio debido a que las operaciones policiales en las favelas de Río de Janeiro fueron suspendidas por la Corte Suprema.

El congelamiento de los operativos -que empezó en junio y se extenderá hasta que acabe la pandemia- fue ordenado tras una serie de supuestos abusos por parte de los agentes que causaron la muerte de al menos 65 personas entre marzo y mayo, en plena época de confinamiento social.

Otros delitos que registraron caídas en julio fueron los robos de carga (-21 %), los de vehículos (-43 %) y los sufridos por transeúntes en las calles (-40 %).

Pese a esas cifras, los fraudes por internet crecieron un 67 % en julio al pasar de 339 casos en 2019 a 1.616 este año.

El panorama tampoco ha mejorado para las mujeres que continúan siendo agredidas en su propia casa, pese a que poco a poco se han ido reactivando las actividades en Río.

De acuerdo con el ISS, de las mujeres víctimas de violencia física en julio, un 66,4 % la sufrió dentro de casa, contra un 60,1 % en el mismo período del año pasado, y un 66,6 % sufrió agresiones sexuales en su propio hogar, frente al 57,7 % en julio de 2019.

EFE