El gobierno británico, liderado por el laborista Keir Starmer, anunció este viernes un plan para introducir un documento de identidad digital destinado a ciudadanos y residentes del Reino Unido. La medida busca dificultar el trabajo ilegal y facilitar el acceso a servicios esenciales.

El documento no tendrá soporte físico y se almacenará en los teléfonos móviles. Aunque no será obligatorio llevarlo siempre encima, sí lo será para demostrar el derecho a trabajar en el país antes del final de la legislatura, en 2029.

Una herramienta contra la inmigración irregular

Starmer puso el foco en el trabajo informal como motor de la inmigración ilegal. Desde su llegada al poder el año pasado:

Downing Street aseguró que la cédula digital contribuirá a “combatir las redes criminales” que facilitan el acceso ilegal al mercado laboral británico.

Apoyo ciudadano dividido

Según un sondeo de Ipsos (julio 2023):

El gobierno insiste en que la herramienta usará tecnología de encriptamiento de última generación para garantizar la privacidad.

Un debate con historia

Reino Unido no cuenta con un documento nacional de identidad como sí ocurre en Francia o España. El laborista Tony Blair impulsó una ley en 2006 para crear uno, pero fue revocada en 2011 por el conservador David Cameron.

La actual líder opositora, Kemi Badenoch, reiteró que su partido se opondrá a cualquier intento de “imponer un documento de identidad obligatorio a ciudadanos honestos”.

Con información de AFP.