La rambla Naciones Unidas fue presentada ante la Unesco para ser designada Patrimonio Histórico Mundial. En la lista de los lugares uruguayos que aspiran a lograr esta categoría figuran además el frigorífico Anglo en Fray Bentos, el sitio de arte rupestre de Chamangá, las obras de Eladio Dieste, el casco histórico y paisaje ferroviario del barrio Peñarol, y la arquitectura moderna del siglo XX de la capital.
El arquitecto Francisco Bonilla, que elaboró la solicitud desde la IMM explicó a El País las razones que motivaron este pedido señalando que la monumental construcción colectiva "da cuenta de distintos períodos de la sociedad montevideana" y por tanto "atestigua su proceso de construcción de fuerte intercambio de valores e ideas, constituyéndose en la más destacada pieza urbana testimonial de la ciudad de Montevideo".
Además del aspecto histórico y arquitectónico, se pone énfasis en la idea de que la rambla Naciones Unidas, que comprende la extensión desde Barrio Sur a Carrasco, es uno de los lugares preferidos por los uruguayos como punto de encuentro, y no así otras que existen en la ciudad.