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Raffo contestó a Cosse y dijo que “jamás pediría a un uruguayo que anule su voto”

La presidenta de la departamental de Montevideo del PN señaló que una elección es algo “serio” y que cada uno elige cómo informarse.

14.03.2022 09:27

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Montevideo Portal

La presidenta de la Comisión Departamental de Montevideo del Partido Nacional (PN) y excandidata a la Intendencia de Montevideo por el Partido Independiente, en representación de la coalición multicolor, Laura Raffo opinó el pasado domingo sobre los dichos de Carolina Cosse.

La intendenta aseguró que, en “caso de que las personas no lleguen a una definición”, algo que catalogó como “absolutamente respetable”, “no se dejen engañar con el tema del voto en blanco”. “Votar en blanco es votar el no. Si no te definiste y todavía no sabes muy bien si votar el sí o el no, vota una papeleta del sí y del no, y anulas el voto”, señaló la jerarca departamental.

En tanto, Raffo se mostró crítica con Cosse y afirmó que ella “jamás le pediría a un uruguayo que anule su voto”. “Cuando me detengo a conversar con un indeciso, le informo, le contesto preguntas y me intereso por sus dudas”, comentó la presidenta de la departamental de Montevideo nacionalista.

Finalmente, Raffo señaló que cada uno elige cómo informarse. “Una elección es algo serio”, concluyó la excandidata a la IM.

El papel del voto en blanco y el anulado

La reglamentación del referéndum establece que el apoyo al sí debe obtener el 50% más uno de los votos válidos en la instancia electoral.

A su vez, la normativa establece que la opción de sufragar en blanco será considerada como un voto por el no (o por la papeleta celeste), o sea, a favor de que se mantengan los 135 artículos impugnados.

En tanto, en el caso del voto anulado una primera interpretación supone que se trata de una posición neutral, pero, sin embargo, otras posiciones se han conocidos en las últimas semanas.

Por ejemplo, en diálogo con El Observador la ministra de la Corte Electoral Ana Lía Peñeyrúa manifestó en el mes de enero que si bien para la Corte se concibe el voto anulado como neutro, entiende que el achicarse el número de votos válidos, se achica de esa forma el número de votos requeridos para que la opción por el sí logre el porcentaje que necesita para triunfar en el referéndum.

En esta línea, el politólogo Daniel Chasquetti escribió en Twitter a raíz del pedido realizado por Cosse de anular el voto: “Ya explicaste bien la racionalidad del pedido: lograr que los que no se identifican con ninguna de las opciones influyan en el resultado. El voto anulado no es válido y no computa para el cálculo del 50% + 1”.

Y agregó: “Sin duda afecta. En los referéndums, la única forma de no influir es no ir a votar. Independientemente de las retóricas de turno, el voto anulado y el voto en blanco son vías indirectas de apoyar a una u otra opción”.

En cambio, para el presidente de Factum y también politólogo Óscar Bottinelli el voto anulado o “más estrictamente voto cuyo contenido se anula”, escribió en El Observador, “es absoluta y totalmente neutro, no beneficia directa ni indirectamente al sí ni beneficia directa o indirectamente al no”.

“Sobre esto no caben dos opiniones. El resultado de la votación es por demás simple y sin lugar a ninguna duda: 1. La ley queda sin efecto si los votos por sí superan a la suma de los votos por no más en blanco. 2. La ley se mantiene si los votos por no sumados a los votos en blanco, superan a los votos por sí”, escribió el especialista en una columna en febrero escrita en el diario El Observador. 

Bottinelli añadió que no hay que “andar haciendo ningún malabarismo con porcentajes ni con ninguna otra hipótesis”.

“Se ha dicho que el voto anulado podría beneficiar al sí porque baja el porcentaje de votos necesarios para que triunfe el sí. Esta afirmación constituye un error de lógica: el porcentaje de aprobación sobre el total de votantes baja en la misma proporción, con la misma intensidad, para un lado y para el otro. Baja el porcentaje de votos necesarios para que triunfe el sí y en forma simultánea baja el porcentaje de votos que necesita el mantenimiento de la LUC, es decir, la suma del voto por no más el voto en blanco. La baja es pareja y equilibrada, ergo neutra. Pero hay un segundo error. Hablar de porcentajes sin decir a qué base se refiere. Porque bajan los porcentajes sobre el total de votantes, pero no se modifican los porcentajes sobre el total de votos válidos, que es lo único importante para producir el resultado. Votos válidos son de tres categorías: sí, no y en blanco. Los votos anulados no son votos válidos. Para decirlo en términos escolares: se hace un montón con los votos por sí, se hace otro montón con los votos por no junto con los votos en blanco (un solo montón, indistintamente que sean por no o en blanco). Gana el montón que resulte más grande”, argumentó el politólogo.

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