La detención este lunes en Bolivia de Fernando Cerimedo, investigado por tentativa de femicidio contra su expareja, la abogada Nadia Beller, puso nuevamente en el centro de la escena a uno de los consultores políticos más influyentes del ecosistema de derecha latinoamericano de los últimos años.

De 45 años, Cerimedo construyó su reputación como uno de los principales estrategas de comunicación de La Libertad Avanza, el espacio de Javier Milei. Fue también asesor de Jair Bolsonaro durante su campaña y presidencia en Brasil, y más recientemente operó junto al actual presidente boliviano Rodrigo Paz, con quien continuó trabajando tras su asunción en noviembre pasado.

En una entrevista con la revista Noticias en octubre de 2022, reconoció que sus estrategias incluían “campaña negativa” contra los adversarios políticos de sus clientes y el empleo de granjas de trolls potenciadas con inteligencia artificial, herramientas que comenzó a desarrollar en Brasil durante la campaña de Bolsonaro y luego trasladó a Argentina.

Cerimedo es también el fundador e impulsor de La Derecha Diario, un entramado de medios digitales de orientación libertaria con presencia en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. El proyecto se convirtió en una pieza central del ecosistema mediático de la nueva derecha regional y en una plataforma de amplificación de los mensajes de los líderes políticos con quienes el consultor trabaja.

Vínculos con el gobierno argentino

Su relación con el gobierno de Milei comenzó a deteriorarse en 2025, particularmente tras el escándalo vinculado a la criptomoneda $Libra. Cerimedo tomó distancia públicamente del oficialismo a través de sus redes sociales y cuestionó a distintos sectores del espacio libertario, según recoge el diario Perfil.

Ese mismo año, Cerimedo quedó involucrado indirectamente en el escándalo que estalló en Argentina a raíz de la difusión de audios atribuidos a Diego Spagnuolo, entonces titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). Los audios circularon a través del canal de streaming del periodista Jorge Rial.

En privado, Spagnuolo lo acusó de haberlo grabado sin su consentimiento y de haber entregado el material al empresario Franco Bindi para su difusión. Cerimedo negó públicamente haber realizado la grabación o haber filtrado los audios, aunque reconoció que mantenía conversaciones con Spagnuolo sobre la situación interna del organismo. Su esposa, Natalia Basil, había sido directora de la Andis durante la gestión de Spagnuolo y presentó su renuncia meses antes de que el escándalo se hiciera público.

Investigación en Brasil

Cerimedo también enfrenta una investigación judicial en Brasil por su presunta participación en una estructura de desinformación durante las elecciones presidenciales de 2022, en las que Bolsonaro disputó la presidencia con Luiz Inácio Lula da Silva. Durante aquella campaña, difundió una transmisión en la que afirmó que existían supuestas irregularidades en las urnas electrónicas brasileñas, basándose en una auditoría privada. El contenido fue posteriormente desmentido por el Tribunal Superior Electoral de Brasil.

Ataque a tiros y detención en Bolivia

Su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller, fue atacada la noche del lunes en la puerta de un hotel de Santa Cruz de la Sierra: dos sicarios disfrazados de repartidores de comida le dispararon tres veces. Beller sobrevivió y lo denunció ante la Justicia. “Claramente, él quería deshacerse de mí”, afirmó desde la clínica privada donde se recupera. 

La abogada señaló haber sido testigo de presuntos negociados del gobierno de Paz en los que Cerimedo habría operado como intermediario, y dijo tener cuatro semanas de embarazo al momento del ataque.

Cerimedo viajó este martes a Santa Cruz desde La Paz con pasaje comprado hacia Buenos Aires, vuelo que no llegó a abordar. Fue interceptado y trasladado a una dependencia policial donde fue interrogado por fiscales, y la Fiscalía boliviana anunció que solicitará su detención preventiva. El gobierno de Rodrigo Paz, por su parte, aseguró que el asesor presidencial “no ha recibido ni recibirá ningún tipo de protección política”.