Durante la primera noche de activación de la alerta roja para personas en situación de calle, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) recibió cerca de 500 solicitudes de ingreso a refugios. A ese número se sumaron quienes fueron trasladados de forma compulsiva por la Policía, en el marco del protocolo de emergencia por bajas temperaturas.

Daniel Gerhard, director de Protección Social del Mides, reconoció que el comienzo del operativo fue gradual y que los resultados de la primera noche quedaron por debajo de la meta. “Aspiramos a lo que sucedió el año pasado: que no haya personas en la calle en toda la ciudad de Montevideo y el país. Es cierto que en la primera noche no se llegó al número que queremos llegar”, indicó en rueda de prensa.

“El centro de evacuación no es solo esa plaza con el colchón, la cama y la alimentación, sino también, y debe ser cada vez más, el ingreso a otras prestaciones del Estado”, agregó.

A su vez, Gerhard también hizo referencia al historial reciente del operativo. En 2025 hubo menos de cinco casos de desacato en cientos de traslados, un dato que el director destacó como señal de que el sistema funciona con un bajo nivel de resistencia por parte de las personas evacuadas.

Este año, al igual que el invierno pasado, los centros de evacuación contarán con atención médica in situ. Gerhard recordó que el año anterior se derivaron 100 personas desde los centros hacia hogares asistidos para tratamiento de adicciones y que se detectaron casos que requerían otro tipo de respuestas estatales.

El jerarca subrayó que el objetivo del operativo va más allá del refugio inmediato: los centros de evacuación deben funcionar también como puerta de entrada al sistema de protección social en su conjunto, articulando distintas prestaciones del Estado para quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad.