Los “fondos ganaderos” viven una crisis desde la caída de Larrarte y de República Ganadera.
El tiro de gracia se los dio el cierre de Conexión Ganadera que —con más de 4.000 inversores— significó un terremoto para varios actores del sector ganadero y productivo de Uruguay.
Hay varias, decenas, de empresas en el sector del agro que ofrecen diferentes tipos de inversiones que tienen similitudes con los productos que publicaban los fondos que han cerrado por no poder asumir el compromiso con sus inversores.
Algunos han logrado sobrevivir, otros —en el interior del país— quedaron más rezagados, pagaron lo que debían a sus clientes y decidieron dejar de ofrecer las oportunidades de inversión.
En este grupo de fondos surgidos en el interior del país, que tienen una operativa significativamente más chica que el resto, se encuentra el de Rodrigo Silveira. El empresario tiene linaje, surgido en Cerro Largo, sobre todo porque su padre encabezó uno de los escritorios rurales que tuvo más éxito en el departamento: Daniel Silveira Negocios Rurales.
Rodrigo Silveira está al frente de Silveira Administraciones SAS, Inveragro SAS y Silveira Haciendas SRL. Hace varios meses, el empresario comenzó a tener problemas para saldar el dinero que se había comprometido con sus clientes.
En ese marco, y para que la situación no escale, muchos de los inversores firmaron acuerdos de rescisión anticipada en los que Silveira se comprometía a pagar las deudas en cuotas.
Varios abogados de esos damnificados, hace dos semanas, elevaron a la Justicia el pedido de concurso necesario sobre las tres empresas propiedad de Silveira. El empresario, en ese momento, dijo a Montevideo Portal que estaba al tanto de la solicitud, pero que junto a sus defensores estaban terminando un acuerdo para proponer a los inversores.
Silveira transmitió que su caso no es el de Conexión Ganadera, que pagará lo adeudado y que el pedido de concurso necesario se da de “forma preventiva”, según transmitieron los abogados de los damnificados al propio empresario.
En las últimas semanas, uno de los clientes de Silveira presentó una denuncia penal en su contra, que ingresó en la Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos. El reclamo, al que accedió Montevideo Portal, pone la lupa en las operaciones del negocio de capitalización ganadera que llevaban el conjunto de compañías.
Precisamente, describe un esquema Ponzi basado en la captación de inversiones agropecuarias, refinanciaciones sucesivas y emisión de cheques sin fondo, según la denuncia presentada por el abogado penalista Marcos Pacheco.
La deuda que reclama el denunciante es de US$ 167.064 más intereses y multas. El monto surge luego de que el inversor firmara contratos de capitalización ganadera entre abril y agosto de 2024.
El damnificado aportó el capital en efectivo y las empresas de Silveira se comprometieron a asumir el cuidado, manejo de rodeos y la obligación de devolver el capital más los rendimientos al vencimiento de los plazos.
El denunciante afirma que, pasado el tiempo estipulado en los contratos, Silveira nunca pagó lo comprometido, sino que ofreció reprogramaciones para retener el capital.
El escrito fundamenta que, al igual que lo acreditado en el caso de Conexión Ganadera, la sospecha sobre un esquema Ponzi surgen porque las devoluciones o ganancias no salían de la producción ganadera sino de la captación de nuevos inversores dentro del sistema.
Con respecto al esquema mencionado, conocidos de Silveira indicaron que no es así y que justamente buscan firmar un acuerdo con los clientes para poder seguir trabajando. “El objetivo es poder seguir operando y tratar de salir lo más rápido de esto, pagando todo lo que se debe a cada uno de los clientes”, afirmaron.
Al mismo tiempo, consideraron que Silveira sigue atendiendo llamados y reuniéndose con los inversores con motivo de darles garantía de que saldará las deudas.
De forma previa a formular la denuncia penal, el cliente había optado por evitar el litigio inmediato. Por ese entonces, firmó un acuerdo con Silveira, quien se comprometió a saldar US$ 117.427 en 12 cuotas de las que pagó solamente tres, de acuerdo con lo que acredita el documento.
La deuda creció porque el hombre debió reinvertir US$ 25.000 que Silveira manifestó no poder devolver devolver por falta de liquidez. Como el plan de pagos falló, los denunciados decidieron entregar cheques como garantías.
Sin embargo, uno de ellos —de US$ 4.500 y con vencimiento del 3 de julio de 2026— fue presentado al cobro y devuelto por la entidad bancaria por insuficiencia de fondos. Al mismo tiempo, el banco informó que la cuenta relacionada con el cheque había sido cerrada a finales de 2025 por falta de dinero.
Tras esto, activaron la denuncia penal. Sin embargo, allegados al empresario explicaron que la cuenta no fue cerrada por falta de fondos, sino suspendida por parte del banco. Añadieron que sí había dinero y que es algo que pueden comprobar ante la Justicia.
En el texto se enumeran una serie de actitudes reprochables de investigación, como captación de fondos, postergaciones engañosas, firmas de reconocimientos de deudas sin respaldo patrimonial y entrega de valores sin fondo.
Las empresas y captación de inversiones
Silveira aparece vinculado a más empresas, según pudo saber Montevideo Portal con fuentes de la causa. Además de las tres mencionadas, hay otras como Silveira Consignataria SAS, Creoldum SA, AIF Management Partners SAS o Mibrelco SA.
Por otro lado, pese a que la situación financiera de Silveira es expresamente negativa de acuerdo con lo declarado en los acuerdos firmados con los clientes, su empresa sigue captando inversiones.
El pasado 21 de julio, un potencial inversor preguntó las condiciones para poder firmar un contrato y desde una casilla a nombre de Silveira Inversiones le respondieron que el monto mínimo para ingresar es de US$ 25.000.
El plazo mínimo es de seis meses y “la tasa de retorno es del 8% anual y aumenta en función al plazo y al monto invertido”, indica la respuesta.
Las claves de la denuncia contra Silveira y sus empresas ganaderas
La causa ingresó en la Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos. El abogado penalista Marcos Pacheco describe un esquema Ponzi basado en capitalización ganadera.