Una vecina del barrio La Unión salió a tirar la basura y se topó con algo que no esperaba: una jaula cubierta con un trapo junto a un contenedor. Adentro, un yacaré overo vivo. El hallazgo derivó en un rescate de emergencia a cargo del veterinario Gonzalo Tomma, del Centro Médico Veterinario Villa Dolores y de la organización Alternatus Uruguay.

El animal es una cría de yacaré overo, especie que habita principalmente al norte del río Negro, y cuya tenencia particular está prohibida en Uruguay. Según explicó el veterinario en el lugar, no existe actualmente ningún criadero habilitado para la comercialización de esa especie a privados, por lo que el caso apunta a una tenencia clandestina. "Probablemente alguien lo encontró y se lo trajo pensando en un lagartito para mascota, y al darse cuenta terminó al lado de una volqueta", sostuvo Gonzalo.

Sandra, la vecina que hizo el llamado, relató cómo fue el momento del descubrimiento: "Fui en la mañana a tirar la basura y me encontré con algo cuadrado con un trapo encima. Como toda curiosa, fui a vichar. Obviamente, no sabía ni qué era; para mí, era un lagarto".

El rescatista subrayó que el abandono constituye maltrato animal. Los reptiles nativos de Uruguay pasan el invierno en un estado de brumación —una forma de letargo— y no pueden quedar expuestos al frío sin consecuencias. El yacaré presentaba heridas en la piel, posiblemente provocadas por la exposición a las bajas temperaturas.

Las autoridades del Ministerio de Ambiente ya fueron notificadas. El animal permanecerá en la veterinaria mientras se le realizan los estudios correspondientes, a la espera de la resolución oficial sobre cómo proceder. El objetivo, si su estado lo permite, es reintroducirlo a la vida silvestre.

"Todo esto se puede evitar si no te llevás los bichos de la naturaleza para tu casa", remarcó el veterinario al cierre del rescate.

Ignacio Etcthandy, fundador de Alternatus, explicó que lo ocurrido es un caso evidente de tenencia ilegal, posterior abandono y maltrato animal.

En cuanto a lo primero, Etchandy explicó que se trata de una especie protegida y que actualmente no hay en Uruguay ningún criadero habilitado para la venta de estos animales. Así las cosas, resulta obvio que el ejemplar procede de una captura o crianza ilegal.

Además, y tal como lo señaló Tomma, en esta época del año los caimanes permanecen a resguardo para no sufrir las consecuencias del frío, ya que se trata de animales de sangre fría e incapaces de autorregular su temperatura interna. Por esa razón, abandonar a la intemperie a un yacaré en pleno invierno equivale a exponerlo a sufrimiento y a un gran peligro de muerte.