Los cuerpos de Mario Lamar, de 80 años; su esposa Lili Lamar, de 79; y sus nietos Sofia Sosa, de 28, y Christian Sosa, de 22, fueron encontrados este martes luego de que la aeronave en la que viajaban se estrellara en el mar.
Según informó O Globo, la familia había pasado el feriado del Día del Trabajo en una casa en Great Harbour Cay, Bahamas, y el lunes emprendió el regreso hacia Opa-locka, en Florida.
El vuelo se realizaba en un Piper PA-34 que perdió contacto con el radar al oeste de la isla de Andros. La Guardia Costera de Estados Unidos y autoridades de Bahamas desplegaron un operativo de búsqueda en la zona.
Datos de la plataforma FlightAware mostraron que, antes de desaparecer, la aeronave registró cambios de velocidad y una fuerte pérdida de altura. En aproximadamente tres minutos pasó de volar a unos 3.050 metros a cerca de 1.130 metros.
La Policía de Bahamas recibió cerca de las 14:20 del lunes el aviso de que el avión se había estrellado al oeste de la isla de Andros. Las condiciones meteorológicas adversas dificultaron las primeras tareas de búsqueda.
La Guardia Costera estadounidense envió además un avión HC-144 Ocean Sentry para colaborar con el operativo.
Los cuatro cuerpos fueron finalmente localizados cerca de la isla de Andros. Según relató Silvia Larrieu, sobrina de Mario y Lili, familiares y civiles participaron de la búsqueda y fueron quienes encontraron a las víctimas.
“Nuestros parientes finalmente localizaron a nuestros seres queridos y tuvieron que subirlos a bordo de sus propias embarcaciones”, señaló.