Con casi el 70% de los votos escrutados, el Partido Socialista francés consiguió 72 escaños en la Asamblea Nacional de ese país, a los que se suman los 22 que logró el pasado domingo en la primera vuelta de las elecciones legislativas.
De los 148 escaños confirmados hasta el momento otros diez corresponden a la formación DVG, que aglutina a pequeños partidos de izquierda.
Los sondeos difundidos al cierre de las urnas, que hacen proyecciones a nivel nacional, adelantan una hegemonía de los socialistas, que se prevé que obtengan al menos 312 diputados, por encima de los 289 necesarios para la mayoría absoluta en la Asamblea, compuesta por 577 escaños.
En caída libre
En estas elecciones legislativa, tres de los políticos más conocidos de Francia, la socialista Ségolène Royal, la líder del Frente Nacional Marine Le Pen, y el centrista François Bayrou fueron derrotados en la segunda vuelta de las elecciones legislativas.
Royal, excandidata a las presidenciales de 2007, fue derrotada por Olivier Falorni, un disidente socialista, en la circunscripción de La Rochelle (oeste), después de una polémica suscitada por el supuesto apoyo de la pareja del presidente de la República, Valérie Trierweiler, a su contrincante.
Le Pen, derrotada en la circunscripción de Hénin-Beaumont (norte) por el alcalde socialista Philippe Kemel, dejó abierta la puerta a una posible petición para un recuento de los votos, ya que dijo que a ambos les separaban tan solo 114 sufragios.
La presidenta del partido ultraderechista, no obstante, aseguró que los resultados del FN son "espectaculares", en una aparente alusión al acceso a la Asamblea Nacional de su sobrina, Marion Maréchal-Le Pen.
Fuente: Efe