"Necesitamos más empatía de parte de ellos", dijo Gonzalo Bergessio, jugador de Nacional, durante el sorteo de capitanes previo al inicio del partido entre su equipo y el Atlético Nacional de Medellín por la Copa Libertadores, partido que se jugó en Colombia con una hora de retraso debido a una tensa situación en torno al hotel en donde se hospedaban los tricolores.

A la hora del sorteo, el árbitro del partido pidió dejar de lado "lo que haya sucedido", a lo que el capitán tricolor respondió que sus compañeros necesitaban "más empatía" por parte de los jugadores colombianos.

El juez le pidió "por favor" que no siguiera con su crítica, y Bergessio le respondió: "Dejame hablar, ¿por qué no voy a hablar?".

"Por favor. Estamos aquí para hacer un partido de fútbol", le insistió el árbitro, a lo que Bergessio lanzó: "Pero somos todos compañeros, somos jugadores, todos jugadores de fútbol".

Previo al partido, los tricolores anunciaron que no se presentarían debido a la tensa situación que se había generado en el hotel por las manifestaciones que había en la puerta, pero finalmente jugaron debido a la presión que ejerció la Conmebol.

Durante las últimas semanas, al menos 42 personas han muerto en Colombia en el marco de las protestas contra el gobierno que explotaron el 28 de abril y han sido reprimidas violentamente, desatando una condena internacional por los presuntos abusos policiales.

La Defensoría del Pueblo, que vela por los derechos humanos, informó que hasta ahora murieron 41 civiles y un miembro de la Policía, según consignó la Agencia EFE.

De su lado, el Ministerio de Defensa sostiene que a la fecha hay 849 policías lesionados, 12 por proyectiles. También contabilizó 716 civiles heridos, sin precisar cuántos por balas.

Se trata de las protestas más sangrientas bajo el gobierno de Iván Duque después de las marchas multitudinarias en 2019 y la movilización contra la brutalidad policial en 2020.

En la ciudad de Pereira, donde se jugó el partido anoche, fue que asesinaron a Lucas Villa, un estudiante de 37 años que estaba en una manifestación cuando le dieron ocho balazos. "Nos están matando en Colombia", había vociferado Villa en las protestas, según consta en registros audiovisuales.

Los dueños de todo

El senador frenteamplista Óscar Andrade, confeso hincha de Nacional, escribió en su cuenta de Twitter luego de que su equipo fuera forzado a jugar a pesar de su intención de no hacerlo debido a la violenta situación que se vivía en la ciudad y, específicamente, frente al hotel.

"Solo importa entretener para los que se creen dueños de todo. Para los que piensan que todo es mercancía, solo les importa el negocio", opinó Andrade.

"Por eso no toleran el 'necesitamos más empatía, todos somos compañeros'. Arriba Bergessio", escribió.

Angustia

Por su parte, el presidente de Nacional, José Decurnex, dijo este jueves al programa 100% Deporte de la radio Sport 890 que "una hora y media antes del partido" había "una balacera en la puerta del hotel y fuerzas de choque con más de 25 militares adentro".

"Se vivió un clima muy complejo. Se veía que por un tema estrictamente de seguridad no se podía salir del hotel. Así se lo trasladó Nacional a autoridades de la Conmebol casi cinco horas antes del inicio del partido para que pudiéramos tener la seguridad que se nos había prometido antes de viajar a Colombia. Ahí es donde está el primer error: fijar estos partidos en Colombia. Se ve que las noticias hay lugares de Latinoamérica a las que no llegan", lamentó, y recordó que Nacional advirtió por este tipo de situaciones a la Conmebol la semana pasada.