El presidente de la República, Yamandú Orsi, respondió este sábado a las críticas de la oposición por su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y aseguró que no se refirió al gobierno cubano. En conferencia de prensa, tras regresar de Nueva York, el mandatario también se pronunció sobre el retiro de delegaciones durante la intervención del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y sobre la Operación Trazador.
Consultado sobre los cuestionamientos del senador nacionalista Álvaro Delgado, quien había criticado que en el discurso se hablara de Cuba y del bloqueo pero no de Nicaragua ni de Venezuela, Orsi rechazó esa lectura. “Yo en realidad no hablé mucho de Cuba, no hablé de Cuba”.
“Del único gobierno o del único sistema político del que hablé con elogio fue por una razón muy particular, los 250 años de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, donde ahí la defensa de los derechos humanos, la defensa de la vida, la defensa de la libertad y de la felicidad como bandera y que nosotros nos sintiéramos herederos de ello”, sostuvo.
“Yo hice referencia a señales que no son tan buenas, como las del terrorismo, las guerras, la desigualdad extrema. Los bloqueos económicos férreos, como el ejemplo de Cuba, pero no hablé del régimen cubano. Sí hablé también del dolor que causan las tiranías”, explicó.
“Yo no suelo meterme en describir ni analizar qué tal funciona un gobierno o qué tal funciona otro, siempre digo la libertad primero que nada. La palabra libertad la debo haber dicho 15 veces. Entonces, a veces no hay que ser tan explícito y decir ‘este gobierno me gusta y este otro no me gusta’. Dije también que esto no era una cosa entre buenos y malos y que algunos que son buenos hoy se transforman en malos mañana y al revés. A buen entendedor, pocas palabras bastan”, afirmó.
Netanyahu
Orsi también fue consultado por el retiro de numerosas delegaciones durante el discurso de Netanyahu y por la actitud que tuvo la comitiva uruguaya. El presidente aseguró que el equipo uruguayo abandonó la sala tras su propia intervención y que no hubo ninguna decisión de no escuchar al primer ministro israelí.
“Cuando termina mi oratoria, todo el equipo de la delegación uruguaya se fue para atrás conmigo y ahí hasta nos sacamos fotos, porque hay mucha gente que trabajó mucho para esto, y no volvimos a la sala. A las dos o tres intervenciones estaba Benjamin Netanyahu. Nosotros no tomamos ninguna determinación, ni lo hicimos antes ni lo hacemos ahora. Si vas a Naciones Unidas, vas. Ir a Naciones Unidas para no sentarse o, al revés, ir a Naciones Unidas para hablar mal de Naciones Unidas y decir ‘esto no sirve para nada’, bueno, allá ellos”, expresó.
Al ser consultado sobre su opinión acerca de lo ocurrido, el mandatario consideró que fue “raro”, tanto en el caso de Netanyahu como en el del presidente argentino, Javier Milei. “Es raro porque se levantaron y se fueron, que son todas señales. Yo creo que eran hasta esperables esas señales. Como también ver en pantalla que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina lo tuviera que hacer por pantalla. Son señales que a la ONU no le hacen bien. Cosas medio inexplicables y que hacen que la ONU esté teniendo estas nanas que todos deseamos que se solucionen. Pero es con diálogo y no gritando fuerte, me parece”, sostuvo.
En cuanto a por qué no se concretó un encuentro con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, Orsi explicó que la reunión “se desarmó” y que suele evitar reunirse con autoridades subnacionales sin haberlo hecho antes con el gobierno nacional. “Por supuesto la reunión con Trump todavía no se dio, quizás el año que viene. Pero trato siempre de tener esos cuidados”, agregó.
Operación Trazador
El presidente también fue consultado sobre la Operación Trazador, en la que fue condenado por lavado de activos, mediante un proceso abreviado, un asesor de un edil del Partido Nacional en la Junta Departamental de Montevideo.
“La primera es que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, y no al revés. Me pasó a mí y tengo que ser muy respetuoso con eso. Y la otra consideración es que en algún momento se nos dijo que el narcotráfico mueve mucho dinero, también en la frontera de la actividad política o no tan en la frontera, que nos podía pasar. Entonces hay que ser muy exhaustivo en esto y ser muy cuidadoso. Por lo tanto, cuanto más a fondo se llegue en la investigación que está en el marco de la Justicia, por eso nosotros no deberíamos intervenir, mejor. Nosotros no somos quién para juzgar. Hay ámbito para eso y hay instituciones para eso”, afirmó.
Ante la consulta sobre si le preocupaba que el caso se resolviera mediante un acuerdo abreviado, Orsi evitó opinar. “Nada más nocivo para el funcionamiento de la Justicia que el presidente de la República opine sobre el proceder de fiscales o jueces. Si un día yo tuviera que hablar sobre eso, lo hablaría directamente con los involucrados”, respondió.
Agenda en Nueva York
En su balance de la gira, Orsi destacó la reactivación del Urupabol, el ámbito que integran Uruguay, Paraguay y Bolivia, en una reunión centrada en logística y combustible. Según relató, fueron los otros dos países los que plantearon la posibilidad de retomar la idea de un puerto de aguas profundas. “Cosa que a mí me sorprendió y que me obliga a reanalizar o visualizar 20 años para adelante cómo articulamos este corredor que empieza allá en Bolivia y que tiene que salir al Río de la Plata”, dijo.
El mandatario también participó en un encuentro sobre seguridad y crimen organizado con los presidentes de Chile, José Antonio Kast; de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Paraguay, Santiago Peña, entre otros, en el marco de la propuesta chilena denominada Acuerdo de Santiago. Además, mantuvo reuniones con el primer ministro de Países Bajos, con empresarios en el Consejo de las Américas y con empresas como Google, entre otras.
Sobre su encuentro con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, Orsi contó que el tema que más tiempo ocupó fue el de las apuestas deportivas, que no estaba en la agenda. También se habló de la cuota de exportación de carne a China que Uruguay no llega a cubrir y que fue cedida a Brasil y Australia. “Tenemos cuotas bastante más altas de nuestra capacidad, quiere decir que nosotros tenemos que producir mucho más”, señaló.
Consultado por su reunión con el CEO de Praxis, vinculada al proyecto +Colonia, el presidente sostuvo que se trata de “una propuesta de desarrollo urbano más que otra cosa” y que, como cualquier inversión, deberá cumplir con la normativa uruguaya. “Cuando hay alguien que quiere invertir en Uruguay, lo primero no le pregunto de qué religión es ni qué vota”, afirmó.