El presidente de la República, Yamandú Orsi, admitió que “el sistema político uruguayo no pudo evitar, porque nadie pudo hasta ahora, que el narcotráfico se insertara muy profundamente en el país”.

En el marco de la primera conferencia anual de Yunta sobre crimen organizado y economías ilegales, el mandatario reconoció que la “guerra a las drogas” comenzó hace 50 años, una cantidad de “tiempo prudencial para que el país pueda mirar hacia atrás y ver qué ocurrió en ese lapso, en el que pasaron por el gobierno no solo los principales partidos políticos, sino también 12 años de dictadura”.

Orsi planteó que “los desafíos hacia delante son enormes, porque nadie parece tener la fórmula mágica”. “Si hacia adelante nos esperan enormes desafíos, habrá quienes puedan preguntarse para qué, entonces, perder el tiempo mirando para atrás”, expresó.

De ese modo, el mandatario afirmó que “mirar hacia atrás es necesario para asumir nuestros fracasos, pero también, por qué no, nuestros éxitos, y con ellos las fortalezas que por suerte aún tenemos y no deberíamos perder”.

En ese sentido, Orsi reconoció a Uruguay por “nunca haber cometido el error de encarcelar a los adictos y de haberlos tratado legalmente como tales y no como delincuentes”, a diferencia de otras naciones que sí lo hicieron.

El presidente reconoció que el narcotráfico se insertó en Uruguay y que el territorio nacional “pasó de ser un país de tránsito de la droga hacia otros mercados para ser uno de acopio”. “Con eso, aparecieron las armas de guerra en manos de cada vez más jóvenes, y de la mano de esto el país vio en 30 años cómo su población carcelaria se multiplicó por ocho”, señaló.

El mandatario señaló que la mayoría de la población carcelaria es joven, pobre y adicta. “Los que consumen, a diferencia de la mayoría de los pequeños traficantes, no son necesariamente pobres. Por eso, las naciones más ricas son las que más drogas consumen”, expresó.

Según Orsi, tanto “la pobreza como la riqueza pueden ser terrenos fértiles para que el narco florezca”. “En una sociedad en la que el narco florece, las que se marchitan son sus instituciones; la seguridad que los inversores quieren para instalarse y las generaciones de jóvenes que el país necesita imperiosamente: educados y productivos para encaminarnos hacia un verdadero desarrollo”, dijo Orsi.

Juan Pablo Luna, Benjamin Lessing y Marcelo Saín también expusieron sobre la temática.