La llamada operación Trazador, que llevó adelante la Policía en Brazo Oriental y que ha tenido consecuencias políticas al salpicar a un edil del Partido Nacional, también presenta conexiones con el mundo del fútbol.
Entre los condenados está Pablo Leiva, quien era asesor del edil blanco en Montevideo Gonzalo Gómez. El curul se encuentra en China y el lunes buscará ser recibido por el directorio de su partido, que aún no ha decidido si lo convocará al Comité de Ética.
Leiva selló un acuerdo abreviado con la Fiscalía y la Justicia lo condenó. Parte de la operativa, y precisamente el rol del delincuente, era lavar el dinero que provenía de la actividad del narcotráfico que ejercía la organización.
Parte de esa operativa se vincula con un local de red de cobranzas que fue comprado hace 13 meses por la esposa de Jorge Gandini, exsenador del Partido Nacional y actual representante de la oposición en el puerto.
En el allanamiento de la vivienda, la Policía se llevó varias armas de fuego y municiones para fusiles AK-47. Además, también encontró US$ 42.000, $ 3 millones y varios vehículos de alta gama.
La particularidad que vincula a la operación con el mundo del fútbol es que, cuando las autoridades revisaron lo incautado para corroborar su origen, notaron que una de las Glock calibre 380 había sido denunciada.
La persona que reclamaba que el arma había sido robada es el exfutbolista Joe Emerson Bizera Bastos. Según informó el periodista Diego Martini y confirmó Montevideo Portal, la Glock le fue devuelta al defensor, quien tuvo un pasaje por Peñarol desde 1999 hasta 2005.