Las obras de saneamiento de Atlántida comenzarán en 2027, una vez terminada la temporada estival, y demandarán una inversión de 50 millones de dólares, incluidas las intervenciones en las calles.
Así lo informaron representantes de Obras Sanitarias del Estado (OSE) y del Gobierno de Canelones en un encuentro con vecinos que se realizó el 24 de setiembre en el Municipio de Atlántida, con presencia de autoridades de los tres niveles de gobierno, equipos técnicos e instituciones sociales de la zona.
Los trabajos serán financiados por la Intendencia de Canelones con recursos del fideicomiso que aprobó la Junta Departamental en noviembre de 2025. Actualmente, OSE elabora el proyecto ejecutivo junto con el consorcio adjudicatario.
Antes del inicio de las obras deberán completarse las definiciones técnicas y tramitarse la autorización ambiental. Según estimó el presidente de OSE, Pablo Ferreri, el conjunto de las obras demandará entre 30 y 36 meses.
La primera etapa abarcará unas 80 hectáreas del casco histórico, donde hoy existen alrededor de 700 conexiones, que se prevé ampliar a más de 1.000. Allí se sustituirá una red antigua que presenta roturas, obstrucciones y sectores que no cumplen con los estándares técnicos actuales. La intervención incluirá además la renovación de las tuberías de agua potable y de las conexiones domiciliarias de ambos servicios.
La red, que actualmente tiene unos 8,5 kilómetros, prácticamente duplicará su extensión, ya que en las calles más anchas se instalarán cañerías a ambos lados. Las nuevas tuberías tendrán 200 milímetros de diámetro y se colocarán a mayor profundidad. El sistema contará con dos pozos de bombeo, cuya ubicación se define en coordinación con la Intendencia y el municipio, para conducir los líquidos hacia la planta de tratamiento.
La planta se construirá en un predio público al norte de la ruta Interbalnearia, a pocos metros del cementerio. En un principio estaba prevista para tratar los efluentes de 22.500 habitantes, pero se estudia elevar esa capacidad a entre 26.000 y 28.000 habitantes equivalentes, dentro del presupuesto previsto, para acompañar el crecimiento de la zona.
Esa ampliación permitiría incorporar en etapas posteriores las redes del resto de Atlántida, City Golf, Villa Argentina, Las Toscas y Parque del Plata, además de atender a centros comerciales, al nuevo hospital y a los camiones barométricos que trasladan líquidos desde zonas sin saneamiento.
Para el tratamiento se analizan dos alternativas, con el objetivo de alcanzar como mínimo un estándar equivalente al que OSE utiliza en Punta del Este. La disposición final se hará mediante un emisario terrestre y un tramo subacuático de al menos 500 metros, cuya ubicación y extensión definitiva aún se estudian con el fin de mejorar las condiciones ambientales y preservar el uso de las playas.
La Intendencia aportará los terrenos para la planta y los pozos de bombeo, y la coordinación entre los tres niveles de gobierno incluirá la organización de los trabajos para reducir molestias y mantener informada a la población.
Otras inversiones
En el encuentro también se repasaron otras obras previstas para la zona. El nuevo hospital requerirá 36 millones de dólares, con inicio anunciado para principios de 2027 y un plazo de ejecución de 12 meses. El ensanche de la Ruta 11 entre Atlántida y la Ruta 8 costará 24 millones de dólares, comenzará en el segundo semestre de 2027 y llevará 16 meses. En total, junto con el saneamiento y las obras viales, las inversiones anunciadas para los próximos dos años suman 110 millones de dólares.
En rueda de prensa, el intendente de Canelones, Francisco Legnani, anunció un programa de beneficios “para incentivar la inversión inmobiliaria aquí en este balneario”. Según explicó, los proyectos que se presenten durante los dos primeros años de vigencia accederán a exoneraciones de permisos de construcción y de tasas de habilitación, además de una exoneración del 75 % del mayor aprovechamiento de suelo.
Por su parte, el secretario general de la Intendencia, Pedro Irigoin, sostuvo que las inversiones deben acompañarse de una planificación que prepare a Atlántida para recibir más población y fortalecer su actividad turística, para lo cual planteó la necesidad de trabajar con el sector privado y la sociedad civil organizada. “El desarrollo depende de las características que nosotros generemos a través de la interacción entre los tres niveles de gobierno”, afirmó.