Un efectivo de policía que cubre el servicio de 222 en el Hospital de Rivera llamó a la Policía solicitando colaboración.
Al llegar, los funcionarios se entrevistaron con dos médicos, quienes radicaron una denuncia por un menor de nueve años que había convulsionado y fue ingresado en el centro médico.
La denuncia de los médicos llegó porque, una vez recibidos los resultados de los exámenes clínicos, se detectó que la víctima, menor de edad, había consumido cocaína.
Las autoridades dialogaron con el padre del menor, quien aportó su celular y dio la dirección de la casa en la que vive con el menor. La Fiscalía de 3º Turno, a cargo de Alejandra Domínguez, dispuso que se le tome nuevamente declaración al adulto, que aporte cómo se intoxicó el menor de edad, y que, cuando este sea dado de alta, quede al amparo del Instituto del Niño y Adolescente de Uruguay.
La Fiscalía pidió que el organismo realice un relevamiento para saber si existe un entorno familiar que pueda contener al menor.