La Fiscalía cerró la investigación sobre la muerte del anciano de 80 años que apareció sin vida frente a un altar en la Iglesia San Pedro, en Durazno. El hallazgo se dio por parte de otra fiel, quien llegó al lugar y notó algo raro donde se ubican los primeros bancos.

Al acercarse, notó que era el cuerpo del hombre, quien estaba ya sin vida. Al no haber cámaras o testigos, la Fiscalía abrió una investigación con el fin de saber si hubo una tercera persona implicada. 

Sin embargo, las pericias forenses confirmaron que se trató de una muerte natural. Precisamente, los profesionales entienden que fue un infarto lo que provocó el deceso del anciano cuando se disponía a rezar, según el parte policial. 

El hombre solía asistir a la iglesia y era conocido en el lugar, por lo que rápidamente lo identificaron.