El expresidente de la República, José Mujica, se refirió esta mañana a la compra de vacunas por parte del Gobierno y la situación de la emergencia sanitaria.

Entrevistado por 970 Noticias, Primera Edición (Universal), dijo que conseguir las vacunas "no es sencillo para cualquier Gobierno de un país pequeño, con un mercado pequeño, en un momento en que hay una demanda brutal, con una gran presión sobre las empresas y laboratorios productores de vacunas".

"Sé que al final habrá una sobreoferta, pero va a pasar en un par de años. Es complicado el asunto. Estamos en una economía de mercado y es lógico que algunos laboratorios intenten explotar económicamente la enorme demanda del mundo", comentó.

"En ese panorama no es sencillo para el Gobierno uruguayo, con un mercado pequeño, poder negociar. Hay mucha ansiedad en la población.  La vacuna no va a ser mágica de entrada pero es abrirle la puerta a una esperanza", dijo.

Agregó que se necesita "tener paciencia, comprensión y sobre todo buena información a la gente, de lo que se está haciendo, y tratando de generar confianza entre nosotros porque la magia no existe" dijo.

"Pongo el cuero en la situación del Gobierno, sé las escalofriantes condiciones que piden algunos de los laboratorios; no es sencillo tomar decisiones", dijo, tras señalar que le parece bien "hablar con todos" (respecto al ofrecimiento de mediación del presidente argentino Alberto Fernández).

Con respecto a las declaraciones de la senadora Graciela Bianchi, que comentó que le parecía raro que Mujica no hubiera podido conseguir la vacuna, siendo una figura supuestamente tan admirada a nivel mundial, comentó: "Pobre señora. Yo compadezco a su compañero, tener que soportar ese temperamento peleador que tiene. Déjelo por ahí, que Dios la ayude".

Para Mujica, que estemos en épocas de verano hace que la gente baje la guardia, lo que está complicando la situación. "Sé que la gente trabaja todo el año y tiene vacaciones, tira la chancleta y cometemos errores que favorecen el contagio. Creo que el temperamento de la gente se satura y eso conspira en contra", opinó. El expresidente consideró que se necesitan medidas más duras, pero estas afectan la economía, lo que genera un dilema. "Nuestra sociedad ni por asomo tiene ese concepto de disciplina colectiva que tienen las sociedades de Oriente", reflexionó.

"La famosa libertad responsable, no es tan responsable", dijo, y consideró que "esto no es culpa del Gobierno, ni nada; son desviaciones que tenemos como sociedad".

También lamentó que la iniciativa Covax de la OMS, que tenía buenas intenciones, haya hecho agua "porque los países apretados por sus propios intereses, salieron cada cual por la suya". "Estamos lejos de una salida global ante la vacuna", dijo.