El progresivo pase a manos privadas de los servicios que actualmente realizan policías -ítem conocido como "222"- pretende renovar la modalidad de trabajo de la policía, buscando más rendimiento y eficiencia. En procura de mejorar su exiguo salario, los policías suelen realizar numerosas horas extras en carácter de 222, lo que repercutiría luego en una menor eficacia policial, integrada por efectivos cansados y agobiados por la sobrecarga horaria.
La medida implementada por el Gobierno, que sería acompañada de mejoras salariales, podría ser una solución para el problema. Sin embargo, genera dudas en el seno de la policía. "Los delincuentes ya no respetan a la Policía con todo el respaldo que tiene, menos van a respetar a una guardia privado", asegura el Inspector Mayor Ernesto Carrera, secretario general del Círculo Policial, en declaraciones a El País.
El paso de los servicios de 222 a empresas de seguridad comenzaría a verificarse el próximo mes de enero. A fines del presente quinquenio, habrán pasado a la órbita privada cerca d eun millón de horas de vigilancia, del millón y medio que en la actualidad cubre los policías mediante el mencionado sistema de contratación.
Walder Ferreira, Jefe de Policía de Montevideo, discrepa con los dichos de Carrera, pero reconoce que al menos en los primeros tiempos del nuevo sistema, las compañías privadas podrían tener problemas para asumir todos los servicios. De darse esta situación, los policías reasumirían el servicio hasta que todo estuviera dispuesto, agrega la crónica de Pablo Melgar publicada por el matutino.
En la actualidad, cerca de 16.000 personas trabajan como vigilantes en empresas privadas. Unos 5.000 de los mismos portan armas de fuego. Con un salario promedio de $42 la hora, son uno de los sectores de menor nivel de remuneración, negativo listón que comparten con el personal de limpieza.
Estos escasos salarios podrían dificultar a las compañías a ala hora de hacerse cargo de las vacantes dejadas por el 222, ya que la pobre remuneración hace difícil reclutar nuevos vigilantes. Desde las empresas, se dice que la dificultad en aumentar los sueldos radica en que la actual situación del mercado, no toleraría un aumento de tarifas.
Para los policías, una de las preocupaciones es la eventual pérdida de salarios al quedarse sin la posibilidad de realizar el servicio 222, donde realizan hasta 200 horas mensuales. Desde el Ministerio del interior, se afirma que el aumento salarial previsto compensará con creces la pérdida. La reducción prevista es de 50 horas en el 222, y el aumento de los sueldos alcanzaría el 17%.