La Justicia dispuso que el niño de cinco años que apareció caminando solo y llorando en la madrugada del domingo en Rivera regrese al cuidado de su madre bajo el respaldo de una familiar de referencia y con acompañamiento del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), informó en primera instancia Subrayado y confirmó Montevideo Portal con fuentes del organismo.
Desde el INAU explicaron que, en este tipo de situaciones, el acompañamiento implica el seguimiento y apoyo de equipos técnicos integrados por trabajadores sociales y psicólogos en relación con los cuidados del niño.
El pasado lunes, el director departamental del INAU, Marcio Pintos, dijo en rueda de prensa que el menor está “en buenas condiciones”, que se trata de “un niño comunicativo, sano” y que se había “incorporado muy bien a la dinámica de la institución”.
En dicha instancia, también explicó que el menor asiste a una escuela de tiempo completo en Rivera, que su madre ronda los 20 años, y que la abuela del niño se presentó como figura de referencia dentro del entorno familiar.
De acuerdo con declaraciones recogidas por el medio Jornal A Plateia de Livramento, el hombre que halló al niño relató que volvía de un viaje con su familia cuando, a pocas cuadras de llegar a su vivienda, observó al menor caminando solo por la zona de Monseñor Torres Medeiros, aparentemente rumbo a la ruta 5.
En un principio, creyó que algún adulto podía venir detrás de él. No obstante, al llegar a la esquina y comprobar que nadie lo acompañaba, optó por regresar. “Vi que no venía nadie y digo para mi señora: ‘Esta criatura está sola, no hay nadie con él’. Dale marcha atrás y vamos a verlo, que va caminando y llorando’”, recordó.
El hombre indicó, además, que el niño no logró explicar por qué estaba allí ni dónde se encontraban sus familiares. “Le preguntamos: ‘Hijo, ¿adónde vas? ¿Dónde están tus padres?’. Él no supo decirnos, no hablaba y solo lloraba”, señaló.
También relató que el niño tenía dos celulares en sus manos, cargaba una mochila y estaba empapado. Frente a esa situación y al ver que continuaba muy nervioso, la familia decidió subirlo a la camioneta y llevarlo hasta una dependencia policial.
“Lo subimos a la camioneta y lo llevé con los policías”, narró el vecino, quien señaló que actuó preocupado, tanto por las condiciones en las que estaba el menor como por el hecho de que se encontrara solo a esa hora.