Largas filas de automóviles para cargar combustible y estaciones de servicio con carteles de “agotado” son parte del paisaje desde hace varios días en Argentina, mientras que el gobierno presiona a las petroleras para agilizar la provisión y productores agropecuarios advirtieron de protestas a tres semanas del balotaje presidencial.

El faltante se debe a paradas programadas en dos refinerías, un pico de consumo estacional y mayor demanda del campo, sostuvo un comunicado conjunto de las principales petroleras, que estimaron una normalización del suministro “en los próximos días”.

El ministro de Economía y candidato presidencial peronista, Sergio Massa, lanzó un ultimátum para que las empresas agilicen la distribución, bajo amenaza de cerrar las exportaciones desde el miércoles.

“Si el martes a las 12 de la noche no está resuelto el abastecimiento de combustibles, desde el miércoles no van a poder sacar un barco de exportación”, dijo el domingo en un acto en la provincia de Tucumán.

Pero las petroleras adujeron “niveles extraordinarios de demanda, especialmente en los últimos 15 días con un fin de semana largo, elecciones donde se produce un pico de movilidad de personas, inicio de la siembra agrícola y una dependencia mayor de importaciones de combustibles por paradas programadas en algunas refinerías, más una sobredemanda generada por una expectativa de desabastecimiento”.

Especulación y elecciones

El gobierno culpó de la escasez a la especulación empresarial sobre el resultado de las presidenciales, que se defininarán en un balotaje el 19 de noviembre entre Massa y el ultaliberal Javier Milei.

“Hubo algunos que especularon que según el resultado electoral [de la primera vuelta] iba a haber una devaluación, entonces por ahí guardaron” combustible, dijo Massa.

En la primera vuelta presidencial el 22 de octubre, Massa obtuvo casi 37% de los votos, seguido por Milei con 30%.

Milei promueve la dolarización de la economía, la eliminación del Banco Central y un fuerte recorte del gasto público como remedio a una inflación anualizada de 140%.

“La falta de nafta es una postal del futuro que nos va a traer Massa como presidente”, sostuvo Milei en una entrevista en el canal La Nación+.

En Argentina el precio de los combustibles está regulado mediante un pacto con las principales petroleras, con ajustes periódicos. El litro de gasolina premium se ubica en casi 1 dólar al tipo de cambio oficial (365 pesos).

Nerviosismo de consumidores

Los problemas en el abastecimiento comenzaron semanas atrás en varias ciudades del interior del país, y durante el fin de semana se agudizaron en la ciudad de Buenos Aires, donde filas de automóviles en las estaciones de servicio agotaron lo disponible en apenas horas y desataron el nerviosismo de los consumidores.

“Llenan el tanque y cargan nafta en bidones, botellas, como sea”, dijo a la agencia AFP la despachante de una estación de servicio de la estatal YPF en el barrio de Caballito.

Argentina se autoabastece de combustible y registra un récord de producción este año. En setiembre se produjeron 645.500 barriles diarios de petróleo, un aumento del 7% respecto al mismo mes de 2022.

La Secretaría de Energía anunció la importación del equivalente a 10 barcos cisterna para afrontar el cuello de botella.

Durante el fin de semana “ya bajaron dos barcos y se está bajando el tercero para atender el pico de demanda”, explicó a Radio Provincia la secretaria de Energía, Flavia Royón, al estimar una pronta normalización.

Por su parte, las gremiales agrarias expresaron este lunes su preocupación por la situación, que complica las tareas de siembra de maíz y soja y la cosecha de trigo, en este país que figura entre los principales productores de alimentos.

“Antes de estar parado al lado del tractor hasta que lleguen los barquitos importados, salgamos a las rutas a expresar nuestra indignación”, expresa un comunicado firmado por varias asociaciones de productores.

AFP