El histórico dirigente del Movimiento de Participación Popular (MPP) Ernesto Agazzi recordó a José Pepe Mujica a un año de su fallecimiento y reflexionó sobre los desafíos que afronta en la actualidad el sector mayoritario del Frente Amplio.

El 13 de mayo de 2025, el expresidente y referente frenteamplista falleció tras luchar contra un cáncer de esófago, lo que marcó la partida de uno de los actores más importantes de la política uruguaya.

Agazzi es un exguerrillero tupamaro durante las décadas de 1960 y 1970. Además, tuvo una activa participación en la política tras el retorno de la democracia, desempeñándose como diputado, senador y ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca entre 2005 y 2008, durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez.

En diálogo con Montevideo Portal, el dirigente recordó el día en el que Mujica falleció. “Hacía unos meses que estábamos esperando ese día triste. Sabíamos que llegaba, pero siempre cuando llega el momento es doloroso, así que para nosotros fue como el día que se te va el padre. Él había jugado un rol muy importante en la fundación del MPP y en juntarnos a todos nosotros para preocuparnos por la política y trabajar por el país. Así que sentíamos una pérdida grande junto con una responsabilidad grande, eso lo veníamos amasando ya desde hace un tiempo, él quería llegar al 20 de mayo que era el día de su cumpleaños, pero bueno estuvo ahí, al borde”, señaló.

Además, contó que el expresidente “preparó su velatorio”, y apuntó que no quería que su cajón llevase banderas partidarias, sino que anhelaba que se pusiera la bandera de Uruguay. “No quería que el acercarse a saludarlo significara un peaje político para la gente, sino que cualquiera que quisiera venir, que sea del partido político que sea, del club de fútbol que sea, del barrio que sea, que pudiera hacerlo sin ninguna restricción”, detalló.

Por otro lado, señaló que “Pepe no fue un político, fue un filósofo de la vida”, debido a que siempre estaba “afligido por cosas que iban mucho más allá de las rencillas partidarias”.

Agazzi recordó especialmente el papel que tuvo Mujica en la reorganización del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros tras el retorno de la democracia y aseguró que fue clave para impulsar una nueva forma de hacer política en el país. “Pepe encabezó una visión del nuevo Uruguay, que era distinto al Uruguay que había de antes. Las estructuras políticas y la manera de militar tenían que ser distintas”, afirmó. En ese sentido, destacó que el exdirigente promovió abandonar la lógica armada para pasar a una militancia de cercanía con la gente, “salir a hablar en las plazas con la gente, en las famosas mateadas”, algo que definió como “un cambio de actitud en la vida”. Según Agazzi, ese proceso fue “lo que más lo impactó” de la trayectoria del expresidente.

En ese marco, relató que una consultora les mostró años atrás una curva ascendente de votación frenteamplista que —según los técnicos— tenía un punto de inflexión identificado directamente con la figura de Mujica. “Nos dijeron: ‘esto tiene un nombre, esto es Mujica’, y explicaron que esos votos venían de la periferia de Montevideo y del interior rural”, recordó. Para Agazzi, el expresidente tenía “la sensibilidad y la capacidad de llegar a la gente”, pero sobre todo la convicción de que los sectores más vulnerables “tenían que ser incorporados al futuro del Uruguay”.

Al ser consultado sobre qué es lo que más se extraña de Mujica a un año de su fallecimiento, Agazzi respondió: “Que no esté. A veces hay situaciones complejas y decís ‘Pucha, me gustaría saber lo que pensaría Pepe en este momento’, pero no se puede clonar. Así que lo tenemos que resolver los que quedamos”.

También recordó con emoción la multitudinaria despedida que recibió Mujica en el Palacio Legislativo, a la que asistieron unas 65.000 personas. “Él no quería banderas políticas, quería que el pueblo uruguayo lo despidiera”, remarcó.

Además, Agazzi recordó que una de las principales características de Mujica era su cercanía constante con la gente, especialmente con los jóvenes y destacó que el expresidente sostenía que “el Uruguay del mañana lo van a hacer los jóvenes de hoy”. En esa línea, contó que en los últimos días participaron de distintas instancias de reflexión dentro del MPP para recordar el legado político y humano de Mujica. “Estamos conversando entre nosotros a ver qué fue lo que sentimos que nos dejó, qué fue lo que nos llamó la atención de Pepe”, afirmó, y destacó que militantes de distintas edades y barrios “han visto cosas distintas” en la figura del exmandatario.

Consultado sobre la actualidad del MPP, Agazzi aseguró que las críticas que recibe el sector se dan porque al “cuadro que va primero en la tabla lo critican todos los demás”, sostuvo. En ese sentido, defendió la convivencia interna dentro del Frente Amplio y aseguró que la coalición de izquierda funciona a partir de la diversidad de visiones políticas e ideológicas. “Todos tenemos el compromiso de respetarnos y nos une un programa común”, afirmó.

El exsenador también reflexionó sobre el crecimiento del MPP y reconoció que la representación parlamentaria obtenida en las últimas elecciones implica un desafío para el sector. “Tenemos 35 diputados, es una barbaridad que alguien tenga tantos diputados, no nos merecemos eso”, dijo. Pese a ello, aclaró que ese respaldo fue producto de la decisión popular, por lo que sostuvo que ahora el desafío es “hacer lo mejor posible” con el mandato que les dio la ciudadanía para resolver los problemas del país.

Sobre el futuro del sector tras la partida de Mujica, el dirigente afirmó que el MPP atraviesa un “cambio en la manera de trabajar”, con diversas miradas, “apostando a la construcción colectiva”. Ante esto, recordó una frase habitual del expresidente, quien sostenía que “el dirigente político más importante no es el que está en el centro y dice las verdades, sino la fila india que funciona”.

Además, explicó que el movimiento busca desarrollar “una metodología política diferente”, basada en la participación y no en liderazgos individuales. “No creemos que el liderazgo deba ser una persona que cautiva multitudes; eso lo tiene que construir una organización que llama a la gente a participar y hacer las cosas colectivamente”, concluyó.