Un anteproyecto de decreto departamental de la Junta de Maldonado plantea nuevas reglas para el uso del espacio público en las playas por parte de los edificios y hoteles, con el objetivo de asegurar el acceso libre e igualitario a la franja costera para todas las personas.
La iniciativa surge ante lo que se describe como una privatización de hecho de sectores de la playa, provocada por la colocación masiva de sombrillas y reposeras que permanecen sin utilizar durante horas y que, en la práctica, reservan lugares e impiden que otros usuarios se instalen con libertad.
El proyecto establece la prohibición de instalar sillas, reposeras o sombrillas si no están siendo ocupadas, permitiendo su armado únicamente cuando el usuario llega, y obligando a sacarlas inmediatamente después de que se retire.
Además, impide colocar estos elementos en los primeros diez metros desde la rompiente de la ola, fija condiciones para el depósito diario de materiales, prohíbe estructuras permanentes en la playa, y veta el ingreso de vehículos al área costera.
La propuesta también limita la publicidad en sombrillas, exige identificación del personal que brinda servicios de playa y prevé sanciones económicas u otras medidas ante incumplimientos, con controles a cargo de la Dirección de Higiene y los municipios correspondientes.