Las personas madrugadoras suelen ser más felices que los que trasnochan, de acuerdo a una investigación de la Universidad de Toronto que recoge el portal Live Science.

Los investigadores analizaron de las emociones de más de 700 personas (dividiéndolas en dos grupos de entre 18 y 38 años y de entre 59 y 79 años) comparando cómo decían sentirse y cuál era su momento favorito del día.

A los 60 años, la mayoría de la gente suele ser madrugadora. Sólo un 7 % de los jóvenes tenían por costumbre levantarse muy temprano, pero a medida que crecen se produce una inversión hasta llegar a sólo un 7 % que trasnocha.

"Concluimos que los adultos reportaban emociones positivas mucho más grandes que los jóvenes, y que además los hábitos madrugadores se asociaban con una mayor sensación de felicidad en cualquiera de los grupos estudiados", informaron los investigadores.

Al mismo tiempo, las personas más propensas a madrugar o a disfrutar de las mañanas también aseguraban sentirse más sanas. La causa no está clara, pero los estudiosos sugieren que podría radicar en que duermen mejor, ya que su ritmo biológico coincide con el ritmo de la sociedad, además de estar expuestos más tiempo a la luz natural.

"Las expectativas de la sociedad están más organizadas en torno a los horarios de las personas que se despiertan temprano", agrega el informe.