Vestido de blanco y con una bandera venezolana sobre los hombres, el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, uno de los principales convocantes a las marchas opositoras al gobierno del presidente Nicolás Maduro, se entregó ante la policía venezolana.

“Estos días tuve mucho tiempo que pensar, analizar, leer cosas que no había leído, hablar con mi familia”, señaló López quien dijo que tras pensar en su situación decidió quedarse. “Yo no me voy a ir de Venezuela nunca” .

“La otra opción era quedarme escondido, en la clandestinidad, pero esa opción podría dejar la duda de que nosotros teníamos algo que esconder y nosotros no tenemos nada que esconder”, afirmó López antes de entregarse.

Los opositores marcharon desde la Plaza José Martí hasta un piquete policial cercano, debido a que las autoridades no le permitieron llegar a la sede el Ministerio del Interior, tal como pretendía.

Paralelamente, cientos de miles de trabajadores chavistas se movilizan hacia el Palacio Miraflores donde el presidente Nicolás Maduro realizará un acto.