El voto del senador nacionalista Amín Niffouri desempatará las voluntades a favor y en contra del proyecto de ley que regula la eutanasia. Actualmente se encuentra en la Comisión de Salud de la Cámara alta para su estudio, antes de ingresar al plenario.

Independientemente de lo que decida esta comisión asesora, el proyecto podría ser tratado en la Cámara de Senadores durante 2023, siempre y cuando alguno de los legisladores lo proponga en el plenario.

A comienzos de octubre, la iniciativa impulsada por el diputado colorado Ope Pasquet, y combinada con un proyecto similar del Frente Amplio, fue aprobada en la Cámara de Representantes.

En la Comisión de Salud del Senado, los legisladores frenteamplistas Daniel Olesker, Charles Carrera y Sandra Lazo ya se pronunciaron a favor de que el proyecto siga su trámite en el Parlamento. Guido Manini Ríos (Cabildo Abierto) y Carmen Asiaín (Partido Nacional) votaron negativamente. 

La última en pronunciarse fue la senadora colorada Carmen Sanguinetti, quien a principios de noviembre inclinó la balanza en contra del proyecto y, con su postura, dejó la votación empatada tres a tres. 

“Uruguay no está en un momento como para aprobar una ley de eutanasia, en estas condiciones”, dijo la senadora entrevistada por Telemundo. “Puede ser bastante peligroso en un país como el nuestro, en estas condiciones, aprobar una ley como la de eutanasia”, consideró, y agregó que se debe pensar “en los más vulnerables”. 

Enterada de la postura de Sanguinetti, Florencia Salgueiro, integrante del colectivo Empatía Uruguay (que apoya el proyecto de ley), solicitó una reunión a la senadora. 

“Nos recibió Carmen Sanguinetti para hablar de la eutanasia, y le llevamos material que ilustra la relación entre derechos de las personas con discapacidad, cuidados paliativos y derecho a la muerte digna. El diálogo fue notablemente infructífero, me voy muy decepcionada”, escribió Salgueiro en su cuenta de Twitter. 

Nos recibió @Carmensangui para hablar de la eutanasia, y le llevamos material que ilustra la relación entre derechos de las personas con discapacidad, cuidados paliativos, y derecho a la muerte digna. El diálogo fue notablemente infructífero, me voy muy decepcionada. pic.twitter.com/7qhsmbl0bT

— ??Florencia Salgueiro?? (@FloSalgueiro) November 14, 2022

“La senadora tenía una postura tomada. No tuvimos mucha suerte de mostrarle los márgenes que podía haber para mejorar la situación, en vez de oponerse de plano”, dijo la activista consultada por Montevideo Portal, y agregó que “es un poco frustrante no poder encontrar algún espacio para seguir mejorando el proyecto”.

Salgueiro está de acuerdo con que “lo primero que se debería garantizar son los cuidados paliativos”, y lo aclara porque señala que “mucha gente que está en contra del proyecto de legalización de la eutanasia” contrapone cuidados paliativos a este proyecto de ley.  

“En algunos de los papers que le llevé a la senadora [Sanguinetti] se explica cómo muchos de los países que tienen la eutanasia legalizada hace más de 20 años —en Europa, por ejemplo— también son los más avanzados en cuidados paliativos, en relación con otros países donde la eutanasia no está regulada”, afirma. “Por tanto, pensar que si se legaliza la eutanasia no se va a avanzar en cuidados paliativos, no se sostiene”, agregó. 

En este sentido, Salgueiro asegura que si Uruguay primero garantiza sus cuidados paliativos y deja para después el proyecto de eutanasia, el proceso puede llevar muchísimos años. “Mientras tanto, en todo ese tiempo, hay gente que va a seguir sufriendo; gente que hoy la está pasando mal, que no está teniendo ningún tipo de respuestas y la estamos dejando sola”, mencionó la activista.

La integrante del colectivo Empatía Uruguay sostiene que es innecesario seguir esperando, sobre todo si se considera que Uruguay viene avanzando a buen ritmo en cuidados paliativos y es el mejor país de Latinoamérica en esta área de la salud. “Hay un espacio en el que podemos avanzar hoy mismo, y además esto puede ser parte de una conversación más grande sobre los momentos antes de la muerte y las enfermedades terminales”, expresó Salgueiro. 

“Comparto que una legislación que pueda dar lugar a que se aplique eutanasia en casos en los que no corresponde, no está cumpliendo con su objetivo”, dijo a propósito de los riesgos que advierte Sanguinetti.

“Todos queremos proteger a las personas con discapacidades, enfermedades mentales y que todavía pueden ser aliviadas, pero yo no comparto la visión paternalista de que hay que explicarles a los más vulnerables lo que ellos necesitan”, agregó al respecto. 

Por último, afirmó: “Si el tema tiene que ver con las garantías que pone la ley, lo mejor que podría hacer es un miembro de la Comisión de Salud es mejorar la redacción del proyecto, o dejar que pase al plenario para que la Cámara de Senadores en su conjunto la pueda tratar”. Aseguró que su organización seguirá trabajando “para convencer a todos, lo que sea posible, de que este es un tema urgente”. 

Una perspectiva social 

“Lo que me ayudó a decidir mi voto fue darme cuenta de que esto no tenía que ver con mi postura sobre la eutanasia, sino con el efecto que puede tener una ley de este tipo en el medio y largo plazo en la sociedad”, apuntó Sanguinetti en entrevista con Montevideo Portal.

La senadora del Partido Colorado, que lleva dos años estudiando sobre el tema, recordó que además de su actividad política ha trabajado en el activismo por las personas con discapacidad. Asegura que desde su rol como legisladora debe atender las diferentes miradas y que “cada uno se sitúa en el tema en función de su experiencia personal”.

Según Sanguinetti, Uruguay padece “un problema importante” en relación con sus adultos mayores y las personas con discapacidad. “Tenemos un gran desafío en cuanto a la valoración de estas poblaciones y su capacidad de ser productivas”, señaló la legisladora.

“Cuando trabajás para mejorar las condiciones de las personas con discapacidad, hablás de la dignidad y del valor de la persona, independientemente de cuán productiva puede ser”, explicó.  

La senadora cree que un proyecto de ley “en esta dirección” puede tener “una consecuencia negativa”, y que hay que pararse “en la realidad de nuestro país”.

“Yo estoy pensando en un veterano que vive en un pueblito perdido del interior, sin contención familiar”, sostiene, y contrapone el ejemplo de las sociedades orientales “donde se les da un lugar de relevancia a las personas mayores; se las consulta y se las valora genuinamente”. 

En este sentido, agregó: “Me preocupa mucho abrir la posibilidad de que la muerte asistida de una persona se dé según la valoración de su capacidad productiva”. A su vez, advierte que “hay una dimensión económica de este tema que no se puede obviar”.  

Sanguinetti fundamenta su postura desde una visión negativa de la medicalización de la sociedad: “El parto no tiene que darse en un entorno hospitalizado donde se trata a las personas enfermas. El nacimiento y la muerte son cuestiones, desde mi manera de ver, inherentes al proceso natural de la vida. Lo ideal sería no nacer en un hospital, ni necesariamente morir en un hospital”. 

El punto de acuerdo 

“Tenemos que partir de la base de que las personas que están a favor de la eutanasia no es que no defiendan la vida. Esa es una afirmación que han hecho algunos legisladores y me parece terrible”, aseguró Sanguinetti. “Pero también es importante entender que a los que nos parece que este no es un proyecto deseable en este momento, no dejamos de ser empáticos con la persona que está sufriendo”.

Sanguinetti recordó que la discusión sobre este proyecto ha caído, no pocas veces, en una dinámica de bandos y en “ningunear” la opinión del otro. “En este tema, cuando se empieza con las acusaciones cruzadas, el debate se va al zócalo”, concluyó.

Un tiempo más

“El proyecto [de ley sobre eutanasia] quedará para el año que viene. En la comisión tenemos que resolver otros proyectos antes y además estamos abocados a la reforma de la seguridad social”, sostuvo el senador Amin Niffouri. 

El nacionalista dijo a Montevideo Portal que todavía no tiene decidido su voto sobre el proyecto de eutanasia y que su idea es comenzar a recibir a delegaciones “de un lado y del otro” de cara al próximo período legislativo.

Sobre la priorización de un proyecto sobre el otro (cuidados y eutanasia), el senador señaló que, en cualquier caso, se avanzó en el proyecto de cuidados porque ingresó —y fue aprobado— antes en la Cámara de Representantes (diciembre de 2021) y durante 2022 la comisión que integra recibió delegaciones para asesorarse sobre el tema.

“En eutanasia todavía no recibimos a ninguna delegación porque no nos dan los tiempos”, afirmó e insistió que la reforma de seguridad social se está llevando buena parte de las horas de trabajo de esta comisión.

Niffouri espera que el proyecto de cuidados paliativos sea aprobado por unanimidad en el Senado en este 2022. A la Comisión de Salud le resta recibir a las autoridades del Ministerio de Salud Pública, instancia que no tuvo la comisión correspondiente en la Cámara de Representantes. 

Asimismo, informó que en Rendición de Cuentas la bancada nacionalista logró incluir “una partida de 40 millones de pesos anuales a ASSE destinada exclusivamente para el desarrollo de cuidados paliativos”.

Niffouri insistió en que, al momento de priorizar el tratamiento de proyectos de ley, lo primero es su fecha de ingreso al Parlamento. De todos modos, cree que habrá tiempo en 2023 para que el proyecto de ley sobre eutanasia se discuta en la Cámara de Senadores.