En el Salón de Honor del Ministerio de Defensa Nacional hay una cartelera que tiene “cartelitos”. En ellos, están escritos los nombres de quienes han liderado la cartera desde su fundación, el 22 de diciembre de 1828, hasta la fecha. La mayoría —por no decir casi todos— son de varones. Hay solo dos mujeres: la exministra Azucena Berrutti, la primera en asumir la responsabilidad, y la actual, Sandra Lazo.

La dirigente del Movimiento de Participación Popular (MPP), que asumió en el Poder Ejecutivo el 1° de marzo de 2025, dice que ver esa cartelera es “simbólico”. Es el paso de los años: el recuerdo de que hubo mandatos que no se terminaron, que en el país hubo un tiempo en el que la democracia fue interrumpida, que solo dos mujeres en la historia uruguaya lideraron el Ministerio de Defensa.

En entrevista con Montevideo Portal, Lazo reconoció la “responsabilidad tremenda de asumir en una cartera que se enmarca en un ambiente masculinizado”, se refirió a la polémica rescisión del contrato con el astillero español Cardama y a cómo ha sido abordarlo durante su primer año como ministra.

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Orsi anunció que su administración rescindió el contrato por el que el Estado uruguayo ya había pagado US$ 30 millones. Esta etapa, para Lazo, “es muy importante”, y recordó que desde 2023 comenzó a seguir el tema a nivel parlamentario.

“No es que estuviésemos pensando: ‘Ah, ahora van a firmar un contrato y lo vamos a romper porque lo hizo esta administración’. Eso es un disparate, eso es un infantilismo que no cabe”, dijo la ministra de Defensa Nacional.

El gobierno aún no compartió cómo avanzan las negociaciones con otros astilleros ni tampoco con qué países trabajará. “Lo vamos a mantener en reserva, porque si no vamos a comenzar con lo mismo que terminó llevando a lo que sucedió, y es tener claro cómo se hacen los procesos de adquisición, que tienen que ser muy transparentes”.

Si bien no saben bajo qué modalidad se va a ejecutar la compra, dio parámetros: de forma “muy transparente por el Estado y los intereses públicos” y con “respeto a los oferentes”.

Ante la polémica, el senador blanco Sebastián da Silva pidió la renuncia de Lazo. “Yo con mucha humildad, pero también con mucho respeto hacia mí misma y hacia el colectivo y sobre todo hacia la gente. La única renuncia individual que yo puedo aceptar es la del presidente de la República; de ahí para abajo, de nadie”, afirmó.

Lazo afirmó que el legislador nacionalista dijo “disparates” y aclaró que se lleva “absolutamente bien con todos los legisladores”. “No tengo enemigos en el ámbito político. Tengo adversarios y con los que he trabajado muy bien en comisiones en el Parlamento porque creo que la política es eso, la política de negociación permanente es acordar; [...] a veces vamos a convencer, a veces nos convencen y a veces las mayorías hacen lo que tienen que hacer”, expresó.