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Lanzan campaña para renombrar importante calle de asentamiento en honor al Padre Cacho

La iniciativa fue presentada ante la Comisión de Nomenclatura de la Junta Departamental, que recibirá al impulsor el 27 de abril.

21.04.2026 14:42

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Tras una campaña que recibió apoyos de distintas figuras religiosas, políticas y mediáticas, la Intendencia de Montevideo celebrará el próximo 27 de abril una instancia ante la Comisión Honoraria de Nomenclatura para considerar una iniciativa que propone renombrar parte de la calle Timbúes, en el barrio Plácido Ellauri, a “Isidro Alonso – Padre Cacho”, en homenaje al famoso sacerdote católico.

La propuesta apunta a reconocer en el propio territorio la obra de una de las figuras más emblemáticas del trabajo social en contextos de pobreza en Montevideo. El Padre Cacho desarrolló allí buena parte de su tarea, viviendo durante años en condiciones precarias junto a los vecinos y promoviendo procesos de organización comunitaria.

Isidro Alonso nació en 1929 en Montevideo, en un hogar humilde, y fue ordenado sacerdote en 1959 dentro de la congregación salesiana. Con el paso del tiempo, su vocación se orientó al contacto directo con los sectores más vulnerables, alejándose de estructuras más tradicionales.

Tras experiencias en el interior, se instaló en 1978 en el barrio Plácido Ellauri, donde decidió vivir como uno más. Primero cedió una vivienda precaria a una familia desalojada y luego se instaló en un rancho sobre la calle Timbúes, en condiciones similares a las de los vecinos.

Desde allí impulsó procesos de organización barrial que marcaron la historia del lugar. Acompañó a familias frente a desalojos, promovió la construcción de espacios comunitarios, facilitó la llegada de agua corriente y apoyó el desarrollo de servicios básicos como policlínicas y asistencia a clasificadores.

Su figura quedó asociada a una práctica de cercanía con los más pobres y a una fuerte impronta comunitaria. Su legado es especialmente reconocido en el propio barrio donde vivió y trabajó, lo que fundamenta la intención de que el homenaje se concrete en esa zona.

La campaña sumó apoyos de distintas figuras públicas, que destacaron su legado social y humano. “Es una idea genial y merecida”, sostuvo Carlos Páez (hijo), quien habló de la “bandera del reconocimiento” hacia la figura del sacerdote.

En la misma línea, Gustavo Zerbino señaló que el Padre Cacho “tiene una calle en el corazón de todas las personas” y remarcó su ejemplo de solidaridad y cercanía, al tiempo que vinculó el homenaje con la necesidad de marcar referencias para las nuevas generaciones.

El senador Pedro Bordaberry también respaldó la iniciativa, al afirmar que el sacerdote “trabajó como buen cura por los que menos tienen”, mientras que Freddy “Zurdo” Bessio expresó su deseo de que la propuesta “no quede solo en la idea” y se concrete.

Por su parte, el murguista Raúl Castro destacó la “obra maravillosa” realizada en los barrios, y definió al Padre Cacho como “un orgullo” y “un cacho de solidaridad uruguaya”. En tanto, el sacerdote Juan Andrés “Gordo” Verde se sumó al pedido para que el nombre quede “grabado en esas calles que tantos han pisado”.

La solicitud será considerada por la Comisión de Nomenclatura, que recibirá al impulsor el 27 de abril, en el inicio del proceso que podría derivar en el cambio de denominación del tramo de la calle Timbúes, que ocuparía desde la avenida general Flores hasta el bulevar Aparicio Saravia.

En paralelo, el hecho se suma a recientes propuestas de la comuna de renombrar calles con errores como Ramón Anador, cuyo nombre real era Ramón Anadón, y Roberto Koch, que tuvo su nombre hispanizado, cuando en verdad era Robert.