La película argentina Nueve reinas (2000) comienza con una escena que quedó grabada en la memoria del público y que ha sido utilizada en memes y recortes.
En ese pasaje, el personaje de Juan (interpretado por Gastón Pauls) engaña a la cajera de un comercio y logra que le entregue dinero de más. Luego, al notar que otra trabajadora releva a la anterior, decide repetir la estafa, y entonces las cosas le salen mal: la cajera saliente regresa al lugar y descubre lo que sucede, lo que deriva en la captura de Juan. En ese momento, es rescatado por Marcos (Ricardo Darín), un estafador que improvisa el rol de policía encubierto y finge un arresto.
Una vez a solas con Juan, Marcos revela que es un “colega” y le da un consejo: “La uruguaya [nombre que atribuye al modo de estafa antes descrito] no se puede hacer nunca dos veces en el mismo negocio”.
Si bien la recomendación suena razonable, en las últimas horas, una mujer residente en la localidad bonaerense de Boulogne le enmendó la plana a Darín: repitió un delito dos veces en un mismo comercio y en menos de un minuto. El botín, en este caso, fue un par de bandejas de masitas.
En un video publicado por el medio local Boulogne Hoy, se ve cómo la mujer curiosea en el comercio y, con total serenidad y descaro, se embolsa una bandeja del mostrador. Luego retrocede y finge ponerse en la fila de clientes, para de inmediato volver a zascandilear por el local y apoderarse de una segunda bandeja. Finalmente, la ladrona se acerca a la caja y paga una mercadería que había solicitado previamente, camuflando como clienta legítima su accionar delictivo.
El video se hizo rápidamente viral. Desde la cuenta de Instagram del comercio afectado —la panadería Las Delicias, con tres locales en la zona— comentaron la publicación y aprovecharon para escrachar con nombre y apellido a la sustractora, a quien señalan como contumaz reincidente.
El debate se formó de inmediato, y algunos internautas pidieron manga ancha para con la ladrona, dado que estaba robando solo alimentos. En oposición, otros consideraron que se le debería aplicar todo el peso de la ley, mientras que algunos sugirieron que podía padecer trastornos mentales.