El perfil público del abogado Santiago Moratorio no solo se explica en que asumió, hace ya algún tiempo, la defensa de Sebastián Marset, quien fue detenido en marzo en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). También en que ha asumido otras causas de alto perfil mediático, además de ser un factor de consulta en proceso de otros colegas. 

Moratorio reconoce que termina siendo inevitable que la opinión pública asocie al defendido con el defensor. Sin embargo, en cada oportunidad que tiene, el penalista busca enaltecer su profesión en tiempos a los que a su entender está “menoscabada”.

Asumiendo un proceso en Estados Unidos, Moratorio dice que es necesario estar preparado, estudiar la carpeta fiscal y siempre buscar que las garantías del proceso estén dadas. 

En entrevista con Montevideo Portal, el abogado habla del rol del Tatiana Marset Alba, de cuándo su cliente pensó en entregarse y todo lo que implica para su familia que el científico Gonzalo Moratorio —su hermano— volviera a tener un tumor en el cerebro. 

“Es mi hermano mayor, es como un padre para mí, mi ídolo desde chico”, indicó, y destacó “la polenta” que tiene.

¿Cómo vienen con el proceso de Marset en Estados Unidos?

Primero y principal, estoy muy sorprendido por cómo se dio. Algo [de eso] mencioné cuando vinieron los colegas americanos acá. La vulnerabilidad, la violación al debido proceso; la manera en que se manejó el proceso en Bolivia fue ilegal. Ellos hacen mención a una expulsión exprés, que está amparada en un artículo de la ley migratoria boliviana, el artículo 37, pero viola hasta la propia norma a la que hacen referencia. Fueron unas seis horas, de tres de la mañana a nueve, en las que lo pusieron en un avión y lo expulsaron a Estados Unidos.

No se respetaron los plazos mínimos que la misma normativa boliviana establece, no se respetó el mínimo derecho de defensa, no se le leyeron los cargos, no se le dijo ni cómo, ni dónde, ni por qué lo estaban deteniendo. Y esto se agrava porque además Bolivia había sido uno de los dos países que había presentado, por ejemplo, una demanda extradicional en España contra la señora García Troche. Entonces Bolivia tenía un montón de elementos para comenzar un proceso de la manera en que se tiene que llevar adelante, respetando las garantías constitucionales y legales del propio país.

Entonces nace como un proceso llevado adelante de manera ilegal, donde no lo pudieron explicar y donde hoy se están viendo propiamente en Bolivia los conflictos de intereses que hay entre la Policía de Narcóticos, los de Inteligencia, todas las cosas que están ocurriendo en los allanamientos, que son de una gravedad importante y que los dejan sumamente expuestos.

¿Le ha pasado que el abogado termina pegado a lo que hizo su cliente?

Eso inevitablemente pasa. Pero lo bueno es que, cuando se da una oportunidad como esta, se puede marcar la diferencia. Nosotros somos profesionales: el abogado defensor, el fiscal, el juez.

En un proceso podés defender al imputado y en otro a la víctima, o asesorar en distintos casos. La estigmatización es inevitable en casos de mucha resonancia, pero uno tiene que estar tranquilo si actúa con profesionalismo, buscando siempre que se respeten las garantías y el debido proceso.

¿Hay evidencia que vincule a Marset con el atentado a la casa de Mónica Ferrero?

No. Yo no estoy en ninguna de esas defensas, pero, por lo que pude averiguar, no hay absolutamente ninguna evidencia que lo vincule directamente con ese hecho.

¿Cómo vienen llevando a nivel familiar la situación de su hermano?

La venimos llevando bien, acompañándolo en todo momento. Evidentemente ha sido un golpe durísimo, el más duro que hemos tenido como familia, pero lo importante es verlo a él luchando, ver cómo contagia esas ganas de vivir, esa actitud.

Luego de dos operaciones cerebrales, ahora está comenzando una tercera etapa de radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia. Lo importante es estar a su lado. Es mi hermano mayor, es como un padre para mí, mi ídolo desde chico.

Como familia, estamos muy unidos, apoyándolo. Sabemos que es una lucha muy difícil, contra uno de los cánceres más complicados, pero también creemos que las peleas más difíciles son para los grandes guerreros. Y él transmite eso: confianza, esperanza y optimismo.