La rural provincia argentina de Formosa anunció este martes un plan para dejar de emitir deuda en dólares, en línea con un reciente anuncio de otra provincia, la de Chaco, a raíz de las restricciones cambiarias impuestas por el gobierno federal.
"Se convoca a una asamblea de acreedores para la adecuación de los términos y condiciones de los títulos de deuda", dijo la provincia en una nota presentada en la Bolsa de Buenos Aires, donde cotizan sus bonos llamados FORM-3.
Las amortizaciones que tienen por delante estos bonos provinciales se elevan a tan solo 41 millones de dólares hasta el vencimiento en 2022, pero esta medida, y otra similar instrumentada por Chaco, provocaron inquietud bursátil.
A causa de esta incertidumbre, el gobierno federal se ha visto forzado en las últimas semanas a confirmar que mantendrá su política de honrar compromisos soberanos en divisas.
Argentina está empeñada en evitar la fuga de capitales y atesorar dólares, tanto para las importaciones como para el repago de la deuda, en un año en que está pagando en tiempo y forma vencimientos por unos 12.000 millones de dólares.
El cerrojo cambiario impide a privados comprar divisas para ahorro u operaciones inmobiliarias.
Los bonos de las provincias de Formosa y Chaco están bajo legislación argentina, a diferencia de algunos títulos soberanos nominados en divisas que se encuentran bajo leyes extranjeras.
La agencia calificadora de riesgo Moody's había colocado hace una semana en perspectiva negativa a toda la emisión de bonos pública y privada realizada bajo la ley argentina, luego de un pago en pesos de deuda en dólares del Chaco.
(AFP)