Todas las noches, Viviana Ruggiero entra a los hogares uruguayos desde la pantalla de Canal 4. La conocemos seria, precisa y concentrada en contar las noticias. Pero cuando se apagan las cámaras aparece otra Viviana: una que se define como “una eterna aprendiz”, que es de Sagitario, necesita volver al mar cada tanto y admite que “se arranca el pelo”.
Esa otra versión de Ruggiero está detrás de Nada está resuelto, el podcast que creó junto a sus amigas y colegas Romina Andrioli y Malena Castaldi. Un proyecto que también funciona como una puerta de entrada a una faceta menos conocida de una periodista que lleva décadas atravesando redacciones, radios y estudios de televisión.
Su currículum da cuenta de ese recorrido: pasó por El País, Teledoce, Radio Océano, Televisión Nacional, Radio Carve, Radio Cero, Revista Noticias y Canal 4. En 2017 publicó junto a Patricia Madrid Sendic: la carrera del hijo pródigo, investigación periodística que derivó en la renuncia del entonces vicepresidente Raúl Sendic. En 2018 recibió el Premio IRIS a mejor programa periodístico en radio por Así Nos Va y fue distinguida como Mujer del Año en televisión en 2022 y nuevamente en 2025.
Entre informativos, investigaciones, micrófonos y proyectos nuevos, hay también una periodista que reconoce haber cambiado de opinión más de una vez y que sigue encontrando preguntas donde otros quizá ya creen tener respuestas.
Contabas que en tu primera experiencia periodística en El País te “provocaba adrenalina” obtener información y escribir historias. ¿Aún te sucede?
Creo que esa es la clave, ¿no? El día que eso deje de pasar capaz que haya algo del enamoramiento con el oficio que hay que replantearse. Yo la verdad es que en este momento todavía sigo encontrando esa adrenalina y es como una sensación rara, ¿viste? Es como un algo que te pasa en la panza cuando sabés que tenés una primicia o que tenés una noticia, que es muy difícil de explicar. Siento que esta pregunta la van a entender los periodistas, y los que están por ahí trabajan en otra cosa, pero sienten esa pasión cuando logran su objetivo en lo que hagan. Ahí me di cuenta, cuando sentí esa sensación por primera vez, que sí era un oficio que efectivamente me enamoraba y me apasionaba.
¿Sentís que el periodismo en Uruguay hoy está jugando un rol fundamental?
Yo creo que hoy estamos en un momento muy desafiante para el periodismo en varios sentidos, y no es solo un momento desafiante de Uruguay, sino que es un momento desafiante para el oficio en el mundo. Estamos con un cambio, con nuevas formas que van surgiendo. Creo que los medios están en momentos de reconversión, de transformación, y siento que son pocos los que hoy están apostando a un periodismo de investigación. Para que el periodismo llegue a sus mejores versiones se requieren de tres cosas: de plata, de tiempo y de buenos profesionales. Y hoy a los medios, por el momento en el que estamos, que todo es ya y ahora, les cuesta mucho conseguir los recursos económicos, pero también este recurso tan valioso que es el tiempo.
Muchos periodistas eligen compartir su opinión en redes sociales, y la comunicación institucional también llega por X. ¿Cómo ves esto?
Creo que el tema del periodismo y la opinión, yo sigo creyendo que tiene que estar muy separado. En su momento en los diarios estaba muy claro: una cosa eran las noticias y otra era la página editorial. Esa diferencia hoy está un poco más difusa. Hay algunas líneas que son finas y es difícil, pero creo que el objetivo sigue siendo cuidar eso y que quede muy claro cuándo estás opinando y cuándo estás dando información. Y después, sí, tenés presidentes de la República haciendo anuncios a través de X. Las redes sociales se volvieron un canal muy poderoso, no solo para los periodistas, sino también para las instituciones y las autoridades máximas del mundo. Eso también marca un cambio. Leí en un libro, no me acuerdo el autor para citarlo, que planteaba que el periodismo hoy está como en un momento de inundación. Cuando hay una inundación, lo primero que hay que determinar es cuál es el agua potable y cuál no. Bueno, con la información está pasando lo mismo, y yo creo que el periodismo es el que sigue poniendo esa diferencia entre el agua potable y la que no lo es.
¿Quién es hoy Viviana Ruggiero a nivel profesional y personal?
Wow, esto de definirse a una misma, qué difícil. Me defino como una eterna aprendiz. Creo que estoy acá para aprender e intento hacer eso todos los días. Y a nivel profesional, la verdad es que estoy super contenta si miro para atrás con lo que ha hecho esta Viviana.
¿Estás orgullosa?
Sí.