La hija de Pablo Carrasco, Marcela Carrasco Piaggio, declaró en el marco de la causa de Conexión Ganadera, que investiga la Fiscalía de Lavado de Activos a cargo de Enrique Rodríguez.
Carrasco Piaggio es hija del primer matrimonio del fundador del “fondo ganadero”, por lo que no tiene vínculo sanguíneo con la actual esposa del empresario imputado por lavado de activos y en prisión preventiva, Ana Iewdiukow, quien también se encuentra bajo la misma medida cautelar.
Carrasco Piaggio, quien renunció a la organización religiosa Fundación Sophia cuando fue acusada de ser el nexo para lavar dinero entre Conexión Ganadera y el lugar donde trabajaba, comenzó su testimonio agradeciendo la oportunidad de esclarecer algunos hechos por los que es acusada, a su entender, falsamente.
Con respecto a la relación entre la fundación —cuyo objetivo es ayudar en contextos vulnerables a niños y jóvenes a través de la educación—, Carrasco Piaggio aclaró que durante los 25 años de existencia de Conexión Ganadera esta empresa se vinculó en dos ocasiones con la organización católica.
La primera fue en una instancia en la que ella aún no trabajaba allí y la segunda sí, pero afirmó que el contacto entre las partes no fue su responsabilidad. En ambos casos, se trató de una acción de esponsoreo que Conexión Ganadera realizó de eventos organizados por la fundación.
El primero de ellos fue por US$ 5.000, mientras que el segundo fue por US$ 3.000. En ambos casos existen contratos firmados por las partes, por lo que, al entender de Carrasco Piaggio, no se trató de una donación, dado que existió una contraprestación.
Durante todo su relato, Carrasco Piaggio se definió como una “persona de fe”, algo que reiteró en varias ocasiones durante el interrogatorio, que contó con la presencia de su abogado, Jorge Barrera.
El fiscal Rodríguez le preguntó cuatro veces si en algún momento había hablado con su padre, luego de ser imputado, sobre lo sucedido con Conexión Ganadera. Según reconstruyó Montevideo Portal con fuentes de la causa, en la última respuesta Carrasco Piaggio citó la parábola del Buen Samaritano, una enseñanza católica sobre el amor al prójimo sin fronteras ni prejuicios.
En este sentido, la hija del empresario imputado dijo: “Primero se ayuda a las personas; después de que se recupera, se habla”. De esta manera, consideró que asumirá el rol de hija y luego, cuando finalice el proceso judicial, tendrá una “conversación seria” con su padre.
Carrasco Piaggio insistió en que entiende, en base a sus convicciones religiosas, que no es justo “pegarle en el piso” a Pablo Carrasco por el momento que está atravesando mientras permanece recluido en la cárcel de Punta de Rieles.
Sobre su salida de la Fundación Sophia, sostuvo que decidió dar un paso al costado porque se estaba manchando una “obra de Dios”. Mencionó que no quería que, con su presencia, se generara un daño a una iniciativa que nació para expandir el mensaje cristiano en ámbitos vulnerables. Carrasco Piaggio entiende que las vinculaciones por lavado de activos entre Conexión Ganadera y la organización religiosa eran parte de una “intervención diabólica”.
En esta línea, señaló que dejó de consumir medios de comunicación, así como publicaciones en redes sociales, al entender que lo que se decía allí no se ajustaba a la realidad.
Carrasco Piaggio enfatizó que, dada la situación, se encontraba desempleada y amenazada, tanto ella como sus hijos. Esto último consta en el ámbito policial, dado que la Seccional 9º recibió una denuncia al respecto hace varios meses, sobre la que aún no hay avances significativos.
El fiscal Rodríguez también le consultó por un apartamento que le compró su padre, valuado en US$ 145.000. Carrasco Piaggio respondió que el inmueble fue vendido para pagar gastos del concurso y que el dinero restante fue depositado en arcas judiciales para ser destinado a los damnificados. “No vi ni un dólar ni un peso”, dijo respecto a la comercialización de la vivienda.
Por otro lado, sobre las transferencias que la vinculan con Puente Corredor de Bolsa SA, aseguró que fueron realizadas en su rol como gerenta general.
“Me da mucha pena que por hechos que no tienen nada que ver se esté mencionando a una empresa, solo porque soy hija de Pablo Carrasco”, indicó.
Todos los movimientos que realizó Carrasco Piaggio fueron auditados y controlados a través de los procesos financieros que Puente aplica, por lo que aseguró que no existe ningún vínculo entre ese dinero y el de Conexión Ganadera.
En un comunicado, la empresa aclaró que Carrasco Piaggio mantuvo una relación laboral en dos períodos: entre el 20 de noviembre de 2006 y el 30 de abril de 2017, y luego entre el 1º de setiembre de 2020 y el 30 de setiembre de 2021.
También precisó que Carrasco abrió una cuenta personal en Puente Paraguay el 26 de octubre de 2018, con un depósito inicial de US$ 5.000, y que dicha cuenta fue cerrada en forma total el 18 de julio de 2019, con transferencia de los fondos a una cuenta propia en Banco Itaú Paraguay SA.
Finalmente, Puente reafirmó que opera bajo estrictos controles internacionales de trazabilidad y transparencia, y que se encuentra a disposición de las autoridades competentes para aportar la información que sea requerida.
“No vale todo”
El penalista Jorge Barrera indicó a Montevideo Portal que siente empatía por aquellos ahorristas que perdieron dinero con la caída de Conexión Ganadera. Sin embargo, consideró que “no vale todo” y que está bien reclamar a quien corresponde a través de los mecanismos judiciales, pero que “las mentiras, los engaños y las amenazas no justifican el fin que se persigue”.
Sobre el esponsoreo a la Fundación Sophia, Barrera sostuvo que es una “mentira infame” que se haya cometido lavado de activos en esos dos movimientos realizados durante los 25 años de Conexión Ganadera.
En este sentido, argumentó que sostener lo contrario demuestra “ignorancia, mentiras o mala fe”.