La Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) quedó acéfala tras la renuncia de sus directores y su presidente saliente, Ricardo Gil Iribarne, denunció que ya van dos meses desde que dejó de funcionar.

En una entrevista con el programa InterCambio de la radio M24, Gil Iribarne contó cómo fueron los últimos dos meses de su gestión, incluyendo un mes en que dio tiempo al gobierno para designar su sustituto, cosa que no hizo.

Gil Iribarne dijo que el 30 de marzo, a un mes de la asunción del nuevo gobierno, envió una nota al Ministerio de Educación y Cultura planteando su renuncia. Sin embargo, considerando la pandemia de coronavirus, "no quería agregar un problema adicional", por lo que dio al gobierno 30 días para designar a su sustituto, tiempo en el que seguiría en el cargo.

Sin embargo, el 22 de abril, tras no recibir respuesta, reiteró el pedido de designar un sustituto. Aseguró que tampoco tuvo respuesta, por lo que el 30 de abril confirmó su renuncia.

"Fueron tres notas, ninguna fue contestada", lamentó.

Sin embargo, otro de los puntos centrales de este tema es que, en virtud de su designación para ocupar la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, Matilde Rodríguez, integrante del Directorio de la Jutep, presentó renuncia a su cargo el 9 de marzo.

El 31 de enero se había hecho efectiva la renuncia del vicepresidente de la Jutep, Daniel Borrelli.

Con estas circunstancias, el Directorio quedó con Gil como único integrante. El inconveniente es que, por ley, para sesionar el Directorio requiere un mínimo de dos miembros.

Así las cosas, la posibilidad de expedirse sobre denuncias recibidas quedó suspendida desde el 9 de marzo, ya que no se recompuso el Directorio.

"La Jutep quedó totalmente paralizada salvo temas operativos. En su rol, la Jutep, a partir del 9 de marzo,  quedó congelada", dijo y señaló que este fue uno de los principales motivos de su renuncia.

Gil manifestó que la Jutep "no está funcionando" y, según consideró, "esta situación muestra cuál es el futuro de la Jutep".

"Esto me señala que no hay mucho interés en que la Jutep tenga un rol activo. Dos meses de paralización no señalan un particular interés porque el organismo cumpla con su rol", sentenció.

Según su descripción, la Jutep, es el órgano encargado de propiciar políticas públicas, normativas y acciones que fortalezcan la transparencia en la gestión del Estado, asesorar al Poder Judicial y a la Administración en la lucha contra la corrupción.