La Casa Blanca condenó este viernes la decisión de Israel de construir otras 3.000 viviendas en Jerusalén este y en Cisjordania, calificándola de "contraproducente", y dijo que hará más difícil la reanudación de las conversaciones de paz con los palestinos.

"Reiteramos nuestra oposición de larga data a los anuncios de asentamientos y de construcciones en el este de Jerusalén. Creemos que estas acciones son contraproducentes y hacen más difícil reanudar negociaciones directas o alcanzar una solución de dos estados", dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, Tommy Vietor.

"Las negociaciones directas continúan siendo nuestro objetivo y alentamos a todas las partes a tomar medidas para hacer más fácil lograrlo", agregó el portavoz.

El gobierno israelí anunció este viernes que construirá 3.000 viviendas más en colonias judías de Jerusalén oriental y Cisjordania, en una aparente medida de represalia al acceso de Palestina al estatus de Estado observador no miembro en la ONU.

Según medios israelíes, se incrementarían las edificaciones en la zona E1, entre Maalé Adoumim y Jerusalén, lo que aislaría la parte norte de Cisjordania de su región meridional.

Los palestinos no tardaron en criticar la decisión.

"Se trata de una agresión israelí contra un Estado, y el mundo debe asumir sus responsabilidades", declaró a la AFP Hanane Ashraui, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización de Liberación de Palestina (OLP).

Con este proyecto, congelado desde hace años por la presión norteamericana, Israel espera conectar Maalé Adoumim (35.000 habitantes), en Cisjordania, y las colonias judías de Jerusalén oriental, ocupada y anexionada desde 1967.


(Fuente: AFP)