La encuesta fue realizada por el Congreso de Estados Unidos e incluyó a 85 expertos en temas relacionados con armas, relaciones diplomáticas y terrorismo. Este tipo de sondeo entra en sintonía con la postura republicana de la actual administración de Bush, interesada en la implicancia de ataques terroristas y fabricación de armamentos.

El informe, publicado por el diario argentino La Nación, asume que el ataque podría ser nuclear, radiológico, químico o biológico y podría ocurrir en una década.

La mecha de tal ataque la podrían iniciar alguno de los cinco países que comenzarán a desarrollar armamentos nucleares en la década por venir o incluso de grupos terroristas como Al Qaeda.

Los sospechosos están muy en la línea del eje del mal que demoniza el presidente norteamericano: Irán, Corea del norte, Libia, Sudán y Siria.

Entre los 85 expertos se encuentran altos dirigentes republicanos, ex directores de la CIA, generales, inspectores de armas e incluso algún académico, lo que demuestra cierta tendencia de pensamiento-

En números, el riesgo de un ataque devastador global crece a medida que avanza el tiempo. Dentro de los próximos cinco años, la posibilidad de un cataclisma exclusivamente nuclear es de un 16,6 por ciento y en 15 años de un 29,9 por ciento. Si se combina con la guerra biológica o radiológica, la posibilidad crece a 50 % en los cinco años que vienen y al 70 % en la década venidera.

Estas posibilidades están dadas por los riesgos de combinar explosivos convencionales con material radioactivo y por el crecimiento de países con armamento nuclear (a los países ya mencionados hay que agregar los que ya tienen esta tecnología bélica: Estados Unidos, Rusia, Francia, Gran bretaña, China más los supuestos Israel y Pakistán)

La encuesta demuestra el sentimiento de inseguridad pública que vive el pueblo estadounidense y que George Bush pregona como uno de sus motivos para exigir más controles internacionales.