El desfile del Día de las Fuerzas Armadas de España, celebrado este sábado en Vigo, arrancó con un incidente inusual: la enseña nacional se desprendió del asta en pleno izado solemne, mientras sonaba el himno y el rey Felipe VI presidía el acto en primera fila junto a la princesa Leonor.

Según informó el Ministerio de Defensa, el problema se originó en la parte superior del palo: una pieza que debía sostener la cuerda de sujeción se desprendió, lo que provocó la caída de la bandera. Los miembros de las Fuerzas Armadas la recogieron de inmediato, pero no fue posible volver a intentar el izado dado que el desperfecto era en el propio mástil.

El acto continuó con el homenaje a los caídos en servicio. Felipe VI depositó una corona de laurel en su recuerdo y, ante lo ocurrido, tomó la iniciativa de indicar al abanderado de la guardia de honor que dejara su enseña para presidir simbólicamente el desfile. Al retirarse ese grupo de honores, se interpretó nuevamente el himno de España.

El incidente se sumó a otra complicación del día: las nubes bajas y el viento obligaron al Ejército del Aire a cancelar tanto el desfile aéreo como el salto paracaidista de la Patrulla Acrobática, que iba a descender portando una bandera gigante. La jornada, que se celebra cada año en una ciudad diferente del país, quedó así teñida por contratiempos climáticos y protocolares.