Un procedimiento policial de rutina llevado a cabo este miércoles arrojó un resultado inesperado.
El hecho ocurrió cuando efectivos que patrullaban por la zona de Punta de Rieles notaron que circulaban por allí dos vehículos sin matrícula. Se inició entonces una persecución que culminó en las calles Leandro Gómez y Caviglia con la intercepción de ambos rodados.
Según informó el noticiero Subrayado, cuando los agentes identificaron al conductor de uno de los autos, un Nissan rojo, se llevaron una sorpresa: el conductor era también un policía. Asimismo, comprobaron que, además de su pistola Glock de reglamento, llevaba una segunda arma de fuego, que se encontraba requerida.
De acuerdo con el citado medio, el agente en cuestión cumplía funciones en la Jefatura de Policía de Canelones. Fue detenido en el lugar y comparecerá ante la Justicia.
El segundo vehículo también fue detenido en el lugar.