En las últimas semanas, la Justicia decidió sobreseer a Wilfredo Paiva, coronel retirado y exvocero del Ejército, que fue denunciado por su expareja por un presunto delito de abuso sexual en contra de su hija de 15 años.
El hecho se remonta al pasado 14 de diciembre de 2024 cuando la Policía recibió una denuncia, relatada por la madre de la adolescente, sobre que la menor se encontraba con su padre en la cama.
El parte indica: “Estábamos durmiendo, en la madrugada y ella se despertó porque le estaba besando la entrepierna. Él dice que estaba sonámbulo soñando que estaba con su pareja actual”.
La menor ratificó los dichos y se despertó al ver que la cabeza de su padre estaba sobre sus partes íntimas. “Ella se pone a llorar y le saca la cabeza, él la mira con los ojos abiertos con cara de bobito, ella se levanta y se va al living a llorar. Él la sigue llorando, le suplica perdón reiteradas veces”, añade la denuncia.
El día que se dio el hecho, la adolescente estaba con su padre en una casa de veraneo y se había escapado, siendo hallada por la Policía en la playa. Paiva fue sobreseído dado que la Fiscalía argumentó que el hombre sufrió un trastorno del sueño, llamado sexosomnia, y que por eso protagonizó el episodio.
Uno de los elementos tomados en cuenta por el Ministerio Público fue un informe de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República. En ese documento, al que accedió Montevideo Portal, se indica que la actual pareja del coronel retirado relató que en una ocasión el hombre tuvo “un avance sexual” que a ella le pareció extraño porque no era su forma habitual de actuar.
De hecho, Paiva declaró al respecto que no tiene presente ese momento y que solo mantiene un recuerdo borroso, que lo hacía pensar que se había tratado de un “ensueño”. El diagnóstico, además de basarse en la clínica, fue apoyado en estudios paraclínicos como polisomnografía en el Hospital Militar y dos polisomnografías completas en el Somnocentro hechas el pasado 11 de mayo de 2025.
Los estudios podían determinar episodios de parasomnias —trastornos que provocan situaciones desagradables durante el sueño o el paso entre la vigilia y el sueño— entre otros aspectos.
“No se registraron signos clínicos de parasomnia en esta evaluación. Se aclara que puede ocurrir que los episodios de parasomnia no ocurran en las noches de registros polisomnográficos, dado que en la vida real tampoco suceden todas las noches, siendo la frecuencia variable entre versos pacientes”, añade el texto.
En las conclusiones, el informe señala que el investigado presenta patologías del sueño severas no tratadas a tiempo. El texto de Medicina detalla que esto “puede haber influido en la ocurrencia de los hechos denunciados (o al menos en su conciencia y voluntad) a partir de un estado de alteración de la conciencia y ausencia de voluntad, propios de las parasomnias tipo no rem”.
El texto insiste en que “es posible diagnosticar sexosomnia” y que Paiva “pudo haber estado cursando un episodio de tales características que le implicaron la ausencia de voluntad y conciencia”.
Los abogados de la denunciante, César Castro y Bernardo Liberman, fueron consultados por Montevideo Portal para saber si tenían algún comentario. Ambos defensores declinaron bajo el argumento de que la causa mantiene reserva.
Asimismo, aclararon que ellos tomaron el caso en el último tramo de la investigación, por lo que muchos elementos de la indagatoria ya estaban dados cuando asumieron la defensa de la menor.
La apelación
Luego de que la Fiscalía decidiera avanzar en el sobreseimiento, la defensa presentó un recurso de apelación con la intención de revertir la determinación del Ministerio Público. En el documento, al que accedió Montevideo Portal, no se niega la existencia del informe de la Udelar.
Sin embargo, el texto pone foco en que el informe de Udelar establece que “podría” existir sexosomnia y que “pudo haber” cursado un episodio de esas características al momento del hecho denunciado.
Se entiende, entonces, que el informe de la Fiscalía se basa en una construcción hipotética y no en elementos fácticos que indican sexosomnia.
“La Fiscalía no tuvo la mínima iniciativa de procurar nuevas pruebas. Incluso argumentó en pos de minimizar la declaración de la víctima”, añade el documento. También se indica que el único argumento es que el denunciado “podría padecer de sexosomnia”.
“‘Podría padecer’ o ‘podría haber’ no tiene un mínimo de objetividad”, añade la defensa en el documento.
Los abogados citan el artículo 130 del Código del Proceso Penal, donde establece que a la hora de otorgar un sobreseimiento es necesario de “modo indudable que medió una causa de justificación, de inculpabilidad, de impunidad u otra extintiva del delito o de la pretensión penal”.
Al entender de los abogados, el informe de Udelar no arroja esto, dado que explícitamente no establece que el denunciado haya tenido un episodio de sexosomnia.