La casa se halla en el barrio conocido como El Muasi, cuatro de cuyos habitantes fueron heridos el sábado por extremistas atrincherados desde la semana pasada en un hotel del asentamiento de Nevé Dekalim, en el bloque de colonias de Gush Katif.
La demolición el domingo de once instalaciones usadas antes de 1967 por militares de Egipto -que controlaba la franja de Gaza- tuvo por objeto impedir a los radicales que se atrincheren en ese lugar para resistir en agosto la evacuación de los asentamientos judíos.
En los enfrentamientos resultaron heridos 16 policías, soldados y colonos.
Se desconoce si las autoridades israelíes desalojarán a los radicales que ocuparon el edificio palestino, donde se parapetaban decenas de adolescentes del sionismo religioso, se informó.
Arie Itzjaki, líder del pequeño asentamiento Shirat Haiam, afirmó a los periodistas que acudieron esta mañana en masa a esa zona de los asentamientos que el Ejército "no podrá llevar a cabo la evacuación, no habrá desalojo" debido a la resistencia.
Asimismo, vaticinó que "muy pronto comenzará una ola de deserciones" entre los jefes y soldados del Ejército que deben participar en el desalojo de los asentamientos y unas 1.500 familias de colonos cuyas casas serán demolidas.
El Concejo que agrupa a unos 230.000 colonos de más de 150 asentamientos de Gaza y Cisjordania, que quiere frenar la retirada hizo un llamamiento a una protesta contra la decisión del Gobierno.
Dicha protesta será llevada a cabo con la detención de miles de vehículos durante quince minutos, esta tarde a las 18.00 hora local (16.00 GMT), en tres de las más importantes carreteras del país, entre estas la que une Jerusalén con Tel Aviv, así como en avenidas y centros urbanos.
El lema de los colonos, dirigido al Gobierno de Ariel Sharón y a la opinión pública, es "frene, tenemos que volver a pensarlo". Sus dirigentes se han negado a coordinar el paro con la policía.
(EFE)