El gobierno de Yamandú Orsi enviará al Parlamento cuatro venias para ascender a cuatro capitanes de navío de la Armada a contralmirantes, informó en primera instancia El Observador y confirmó Montevideo Portal. El pedido surge para cubrir todas las vacantes que se generaron en los últimos meses por pases a retiro.

Entre los nombres propuestos, se encuentra el capitán de navío Ismael González, uno de los dos capitanes enviados a España por el Ministerio de Defensa, junto con Héctor Cardozo, para supervisar la construcción de las dos patrullas oceánicas compradas al astillero Cardama, empresa a la que el gobierno uruguayo denunció por presunta estafa. Los otros tres que serán promovidos son Francisco José Risso, César Ricciardi y Frederik Fontanot.

Para ascender, la normativa vigente solicita que los capitanes de navío tengan cinco años en el cargo y que hayan realizado el curso de Estado Mayor.

En un principio, González no había sido considerado para la venia, a pesar de ser uno de los capitanes de navío más antiguos, y en su lugar estaba Daniel di Bono. No obstante, la lista fue modificada tras intercambios con el Poder Ejecutivo.

El senador por el Partido Nacional, Javier García, definió en diálogo con Telemundo (Canal 12) la solicitud como “un escándalo burdo” y una “recompensa por los favores prestados”. 

“Es un escándalo burdo. La ministra envía cuatro propuestas y no estaba incluido este oficial. Y bajan a un oficial muy prestigioso para meter a quien cumplió los servicios que le pidió la ministra, fue delegado político de la ministra”, dijo el senador. En ese sentido, García calificó la decisión como “una recompensa por haber hecho los informes que hizo contra el astillero”.

El senador blanco declaró que no apoyará la aprobación de la venia cuando se vote en el Parlamento. “No acompañamos venias que se dan por razones políticas. Yo dije en la interpelación (a la ministra Sandra Lazo en diciembre) que estas personas habían hecho tareas de inteligencia, que no iban a cumplir con la misión de colaborar desde allá para lograr el objetivo de tener buques modernos para la Armada, que el objetivo era boicotear a la Armada y el proyecto de las OPV y que la orden política que tenían era boicotear. Y esa fue la actitud”, concluyó.  

El senador ya había manifestado esta visión durante la interpelación a la ministra Lazo el 10 de diciembre pasado. En aquella oportunidad, Lazo respondió a las acusaciones de García y defendió a los dos capitanes de navío que fueron enviados a España: “Corresponde aclarar que los señores oficiales superiores son profesionales competentes y con gran conocimiento en materia de construcción naval, y particularmente en cuanto a la auditoría, control de astilleros y los procesos constructivos”. Además, dijo que había un “gran equipo de trabajo detrás”.