El presidente de la República, Yamandú Orsi, anunció en conferencia de prensa —junto al ministro de Economía, Gabriel Oddone, y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim— una serie de propuestas para el sistema previsional. Algunas serán incluidas en la próxima ley de Rendición de Cuentas y otras se presentarán como proyectos de ley ante el Parlamento.

Según explicó el mandatario, las iniciativas hacen foco en cuatro ejes: fortalecer la protección de niños, niñas y adolescentes, reforzar el Sistema de Cuidados, mejorar la protección del trabajador independiente y consolidar el diseño del régimen previsional actual, que se sustenta en una edad jubilatoria de 65 años y se basa en tres pilares fundamentales: el no contributivo, el de solidaridad intergeneracional y el de ahorro individual obligatorio. 

“En ese marco, entendemos relevante avanzar en un conjunto de reformas que mejoren el funcionamiento actual del sistema previsional”, señaló, por su parte, el director de la OPP.

En primer lugar, Arim indicó que se presentará una iniciativa para “crear una causal de retiro anticipado que, sobre la base de una edad de retiro normal de 65 años, dé la libertad de optar por retirarse a partir de los 60 años”. No obstante, dicha causal incentivará a que se continúe trabajando hasta los 65 años en base a “tasas de reemplazo actuarialmente equilibradas”.

Por su parte, para aquellos trabajadores de menores ingresos, dicha causal también los incentivará a permanecer en actividad hasta los 65 años, pero “garantizará a través del suplemento solidario una jubilación no inferior a la establecida por el régimen vigente antes de la reforma de 2023”, dijo Arim. 

En ese sentido, Arim puntualizó que el cálculo de los costos que esto tendrá en el régimen previsional fue hecho junto al Banco de Previsión Social (BPS) y “no afecta la sostenibilidad financiera del sistema”.

Además, Orsi se refirió a la polémica generada tras las declaraciones de diferentes jerarcas a posibles cambios en el funcionamiento de las AFAP y una eventual desvinculación de la administración directa de las cuentas individuales, lo que desató críticas por parte de la oposición

“Como presidente de la República, lo primero que debo reafirmar y aclarar es que tengo la obligación de ser muy responsable. No está en nuestro espíritu, en nuestra propuesta, pero tampoco aparece en este documento la propuesta de eliminar o estatizar las AFAP”, afirmó el mandatario.

En esa misma línea, Arim declaró: “La discusión que se plantea tiene que ver con el diseño que pueda mejorar la eficacia y la eficiencia en la administración de los recursos de las personas, pero no hay ni en el documento del diálogo ni menos en la agenda del Poder Ejecutivo, un camino como el que se acaba de plantear”.

Por otra parte, las autoridades también destacaron la propuesta de la creación de un seguro de cese de actividad que brinde una prestación económica temporal de hasta tres meses a monotributistas y trabajadores unipersonales sin dependientes ante la pérdida de su actividad laboral. “Con esto, me refiero a un sector particularmente vulnerable que en la actualidad tiene una cobertura ineficiente desde el punto de vista de sus riesgos”, afirmó el director de la OPP.

En cuanto al fortalecimiento del Sistema de Cuidados, el plan prevé ampliar de forma progresiva la oferta de educación y cuidados, en línea con la Ley de Presupuesto. Entre las metas, se incluye duplicar la cobertura de niños y niñas que asisten a centros de tiempo completo y extendido, avanzar hacia la atención universal a los tres años y ampliar los servicios para la primera infancia.

También se busca duplicar los centros de educación media con mayor carga horaria, reforzar la permanencia de estudiantes con discapacidad en el sistema educativo y extender el régimen de licencias por cuidados, con incentivos para una mayor participación paterna sin afectar el empleo formal.

Por último, el documento contiene una serie de medidas para reducir la pobreza en los hogares con niños, niñas y adolescentes. Se propone crear un sistema único que integre las prestaciones vigentes, con el objetivo de simplificar su funcionamiento y evitar superposiciones. El esquema prevé montos progresivos según los ingresos y necesidades de los hogares, e incorporará de forma gradual apoyos específicos para embarazadas y para la primera infancia.