Según datos del Banco Central argentino, la fuga de capitales sumó en el segundo trimestre 1.966 millones de dólares, un 22,4 % más respecto al primer trimestre del año, pero un 67,9 % menos que en el mismo periodo de 2011.

A finales de octubre pasado, para contener la salida de capitales, el Gobierno de Cristina Fernández impuso medidas para restringir las compras de divisas en bancos y casas de cambios.

Desde entonces, estas operaciones deben ser validadas por el Fisco en atención a la capacidad de compra demostrada por cada inversor.

La salida de capitales -envío de fondos al exterior y compra de moneda extranjera en Argentina- totalizó en 2011 los 21.504 millones de dólares.

Argentina registró en 2008 un récord de fuga de capitales por 23.165 millones de dólares.

Con información de EFE