La decisión del gobierno argentino de expropiar el 51% de las acciones de la petrolera YPF anunciada este lunes es vista de forma diferente por dos ex presidentes de ANCAP: el frenteamplista Daniel Martínez, cuyo mandato se extendió entre 2005 y 2008, y el colorado Jorge Sanguinetti, al frente del ente entre 2000 y 2004.
En diálogo con Montevideo Portal, Martínez consideró muy importante que "el Estado se posicione en el control de la producción y refinación de petróleo, sin dudas un bien estratégico". De todos modos, aclaró que se debe respetar la decisión de cada país y evitó ahondar sobre el caso concreto del país vecino.
A nivel general, el legislador socialista remarcó que un Estado se haga cargo de la mayoría de las acciones de una petrolera es fundamental para marcar una "independencia en las políticas productivas". En ese sentido, Martínez remarcó que este control "es importante especialmente para los países subdesarrollados".
De todas maneras, recordó las acciones llevadas mientras fue ministro de Industria, "intentando reducir la dependencia del petróleo".
Por su parte, Sanguinetti afirmó que decisiones como las anunciadas este lunes por Cristina Fernández comprometen la "seguridad jurídica" del país. "Si alguien privatizó YPF en un momento porque decía que no era un buen negocio en ese momento, no se puede decir que ahora me sirve porque es un buen negocio", sostuvo el ex presidente de ANCAP.
Según Sanguinetti, "no se trata de un problema ideológico" sino de confianza, porque "en los negocios la confianza tiene un gran valor y cuando se pierde se pueden perder muchas cosas".
El colorado criticó la falta de confianza que produce el anuncio argentino y opinó que "el éxito económico que vive el Uruguay se debe justamente a diferir en lo que hizo Argentina. Ellos dijeron no pago más la deuda y hasta hoy siguen arrastrando las consecuencias, al contrario de lo que hizo Uruguay".
"Hace pocos meses, cuando Grecia pasaba por su momento más difícil le aconsejaron hacer como Uruguay, porque este pequeño país es así, los uruguayos cumplimos con la palabra y el Estado cumple con sus compromisos. Eso vale mucho", añadió.
El ex presidente de ANCAP calificó la decisión argentina como "un gran error" y enfatizó que "no quisiera que en Uruguay pasara eso". Al respecto, recordó el proyecto de ley presentado durante su mandato para que ANCAP pudiera asociarse con privados, que finalmente fue desestimado: "propuse una asociación en la que ANCAP mantenía el 51% de las acciones y la mayoría del directorio, y además podía asociarse con otra petrolera estatal como PETROBRAS o PDVSA".
La no asociación del ente ocasionó, según Sanguinetti, que el ente estatal sea en la actualidad "una pequeña empresa a la que le es muy difícil invertir por falta de escala y por no tener petróleo".
El ex jerarca destacó el ejemplo de la petrolera brasileña PETROBRAS, que "nació como una empresa totalmente estatal y al ir creciendo comenzó a salir a vender acciones en las bolsas internacionales. En vez de endeudarse le fue ingresando dinero y quedó como accionista controlante con el 32% de las acciones, porque los demás tienen el 70% pero dividido".