Estados Unidos solicitó a Polonia que evalúe el traslado de una de sus dos baterías de defensa aérea Patriot a Medio Oriente, junto con misiles PAC-3 que ya fueron entregados y son propiedad del Ejército polaco.

Así lo informó el diario Rzeczpospolita, en medio de una creciente presión sobre las capacidades de defensa aérea disponibles.

La petición resulta particularmente sensible para el gobierno polaco. El ministro de Defensa Nacional, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, se pronunció en la plataforma X. “Nuestras baterías Patriot y su armamento se utilizan para proteger los cielos polacos y el flanco oriental de la OTAN. No ha cambiado nada en este asunto, y no tenemos intención de trasladarlos a ningún sitio. Nuestros aliados saben y comprenden bien lo importantes que son nuestras tareas aquí. La seguridad polaca es una prioridad absoluta”, sostuvo.

La capacidad Patriot polaca alcanzó su plena operatividad recién a finales de 2025 tras un prolongado proceso de integración y entrenamiento.

El trasfondo del problema es la limitada capacidad de producción de misiles interceptores. Lockheed Martin, fabricante de los PAC-3, produjo alrededor de 600 unidades el año pasado. Sin embargo, apenas los primeros 16 días del conflicto con Irán habrían consumido unos 1.500 misiles, superando ampliamente el ritmo anual de fabricación.