El presidente de la Suprema Corte de Justicia Jorge Chediak habló con Montevideo Portal sobre el conflicto con el gobierno por la equiparación salarial con los ministros de Estado y la implementación del nuevo código procesal.

“Se abrió la caja de pandora, cuando se mueve la retribución base de los ministros de Estado se producen una cantidad de corrimientos en la escala salarial. Nuestros servicios jurídicos nos dijeron que aquí había un efecto importante sobre las retribuciones”, señaló Chediak quien dijo que él no reclamó por su situación salarial.

Chediak gana 125 mil pesos en la mano, pero aseguró que cuando ingresó al Poder Judicial “los sueldos eran espantosos” y reivindicó el carácter vocacional de su decisión: “Uno hace lo que le gusta, ser juez no es una decisión que uno tome por afán de lucro”.

El presidente de la SCJ no reclamó aumento salarial para que su sueldo sea equiparado con lo de los ministros de Estado. “Esto no es un problema de los sueldos de los cinco ministros de la SCJ, de hecho yo en mi caso personal no estoy reclamando nada (…) A mí me pareció poco elegante siendo la cabeza del Poder Judicial, estar demandando al Poder Judicial y al Ministerio de Economía y Finanzas para que me aumentaran el sueldo, siempre he esperado una solución política para este diferendo, que creo que es hacia donde están caminando todos los gremios”.

Por otra parte, agradeció a los gobiernos de Luis Alberto Lacalle y Tabaré Vázquez por su accionar respecto al Poder Judicial: “Es de gente agradecer a los presidentes que tuvieron particular consideración con el Poder Judicial, que son dos: el presidente Luis Alberto Lacalle de Herrera y el Dr. Tabaré Vázquez Rosas, en su primer gobierno”.

Sin embargo criticó la forma en la que se conformó el presupuesto quinquenal en este segundo mandato de Vázquez: “El inciso 16 no está planteado en este presupuesto lo que significa que de los sesenta artículos que mandó en su proyecto como organismo del 220 el Poder Ejecutivo no recogió ninguno (…) No hubo ninguna reunión a los efectos de tratar el presupuesto, es la primera vez que nos ha pasado”, afirmó explicando que en los dos presupuesto que participó siempre hubo negociaciones con el Ejecutivo, a más tardar en los primeros días de agosto”.

Consultado sobre las críticas que reciben los fallos del máximo órgano del Poder Judicial, respondió: “Uno va teniendo la piel muy gruesa. El hecho es que nuestros códigos son distintos. Tomamos decisiones por razones jurídicas y quienes están en la policía evalúan desde un código político, (…) pero aunque sean por razones jurídicas, tienen efecto político”.

“Los palos van por barrios”, agregó y puso como ejemplo la inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad y de la ley interpretativa de la ley de Caducidad: “A los jueces nos sorprenden las motivaciones que se buscan en nuestras decisiones ¿Por qué no aceptan que la fundamentación jurídica que pusimos es la fundamentación de la sentencia y le buscan una quinta pata al gato?”.