(Ana Jerozolimski)

Gideon Sa´ar (55), Vice Primer Ministro de Israel y ministro de Justicia en el gobierno de coalición encabezado por Naftali Bennett, está realizando un viaje muy singular, al representar al gobierno y al Estado de Israel en los actos conmemorativos por el 30.º aniversario del atentado terrorista contra la Embajada de Israel en Buenos Aires. La ceremonia central será, como siempre, el jueves 17 de marzo.

Pero antes de viajar a Argentina, realiza una visita de trabajo —aunque demasiado corta, por menos de 24 horas— también a Montevideo. Se reunirá con el presidente de la República Luis Lacalle Pou y el canciller Francisco Bustillo, y luego será recibido por el Comité Central Israelita y dirigentes de las distintas instituciones de la colectividad judía.

Sa´ar, pieza clave en la actual coalición de gobierno en Israel, fundó y encabeza uno de los ocho partidos miembros, Tikvá Jadashá, que significa “Nueva esperanza”. Anteriormente, fue durante mucho tiempo miembro del partido Likud y parte de distintos gobiernos del entonces Primer Ministro Biniamin Netanyahu, destacándose como ministro de Educación. Finalmente decidió dejar el partido, tras chocar frontalmente con Netanyahu, quien lo acusó injustamente de haber estado conspirando contra él. Hoy está convencido de que la coalición actual, que puso fin a varios gobiernos consecutivos de Netanyahu, es lo que Israel precisaba para recuperar estabilidad política y poder avanzar.

Aprovechando su escala en el viaje, pudimos conversar con el ministro Sa´ar sobre el motivo del viaje y los desafíos con los que lidia hoy Israel.

P: Ministro Sa´ar, gracias desde ya por su tiempo. Está usted en camino a Montevideo. ¿Qué alcanzará a hacer allí?

R: Tendré un encuentro con el presidente —que es sumamente amigo de Israel— con el canciller y con la dirigencia de la comunidad, pero lamentablemente es una visita muy corta, de menos de 24 horas. Después tengo que seguir a Buenos Aires, donde el programa es más extenso. Habrá por lo menos cuatro eventos recordatorios del atentado contra la embajada de Israel, del que se cumplen 30 años. En el plano bilateral lo más importante es el encuentro con el Presidente Alberto Fernández. Y claro que lo más especial es la participación en los actos conmemorativos.

P: Respecto a Uruguay… Está claro que ha habido un gran cambio en las relaciones, por ejemplo en las votaciones internacionales, un punto que permite evaluar ese tema. ¿Ha quedado en el tintero algún punto en el que usted pediría algún cambio a Uruguay?

R: Siempre queremos estrechar más los vínculos. Las posiciones de Uruguay con la Presidencia actual son amistosas con Israel. Tengo muy claro que también durante el operativo Guardián de los Muros contra el terrorismo de Hamas en Gaza, en mayo del año pasado, nos dieron su apoyo. Rehusaron participar en el aniversario de la conferencia de Durban, porque sabían que había sido una tribuna de odio antisraelí y de antisemitismo, por dar algunos ejemplos concretos. Siempre uno quiere intensificar más aún los lazos, pero es indudable que el presidente Lacalle Pou es un gran amigo y esta será una oportunidad de agradecerle y también de invitarlo a visitar Israel.

P: Sería una gran cosa que venga de nuevo, pero esta vez como presidente.

R: Estuvo como senador.

P: También en visita privada cuando su padre, el expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera, fue distinguido como el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Tel Aviv.

R: Justamente su padre también era sumamente pro israelí, un gran amigo de Israel.

P: Así es, no hay ninguna duda. Ministro… ¿Con qué sensación viaja a estos actos conmemorativos del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires? Y lo combino con el hecho que los responsables, los iraníes, no han pagado por el crimen, sino todo lo contrario, continúan propagando terrorismo y llamando a la destrucción de Israel.

R: Ante todo, la sensación ineludiblemente es incómoda ante el hecho que durante 30 años nadie fue llevado a juicio por esto. Es cierto que Argentina dio un paso muy importante al ser el primer país latinoamericano que introdujo a Hizbala a la lista de organizaciones terroristas de modo formal. Pero en cuanto a la necesidad que los criminales sean llevados a la justicia, es un hecho que eso no ocurrió. Y no podemos olvidar que justamente ahora estamos en un cruce en el que es posible que próximamente se firme el acuerdo de las potencias con Irán, lo cual tiene un significado clave ya que eso fortalecerá considerablemente a las organizaciones terroristas que son proxies de Irán. Es que al levantar las sanciones, se liberará mucho dinero que será dado por Irán a elementos extremistas que alteran la estabilidad, a organizaciones terroristas como Hizbala. Este tema seguro que lo plantearé al Presidente y también lo diré públicamente.

P: Y ya que menciona ese paso que dio Argentina respecto a Hizbala ¿le pedirá también al presidente de Uruguay que haga lo mismo?

R: Claro que plantearé el tema. Y sobre el viaje a Argentina, quisiera mencionar también una dimensión personal. Argentina es el país en el que creció mi papá. Allí están sepultados mis abuelos y representar al Estado de Israel en todo esto, sin duda tiene para mí un significado especial, por la historia de mi familia. Pero voy con una responsabilidad oficial y espero cumplir con ello lo mejor posible.

No organizaciones, sino ejércitos terroristas

P: Volvamos al tema del terrorismo orquestado por Irán, ejecutado por sus proxies, como Hizbala, que fue también quien cometió los atentados en Buenos Aires. ¿Cómo concientizar más profundamente al mundo sobre esta amenaza?

R: Hay que entender lo que ha sucedido más que nada en la última década, especialmente desde el comienzo de la así llamada “primavera árabe”, aunque en algunos sitios ya antes. Las organizaciones terroristas ya no son como eran antes sino de hecho ejércitos. Así es sin duda con Hizbala y en gran medida también con Hamas, que va sofisticando sus capacidades bélicas. Especialmente en la zona en la que vivimos, las organizaciones terroristas han tomado control de territorios y manejan en la práctica países. Hizbala se apoderó de Líbano, lo destruyó y lo maneja.

P: Este fenómeno se ha fortalecido en los últimos años, o sea que desde los atentados en Buenos Aires, la amenaza no se ha disminuido, sino todo lo contrario.

R: Así es. En perspectiva mirando 30 años hacia atrás, en ese aspecto la situación no ha mejorado. Claro que ha habido puntos clave en la lucha contra el terrorismo mundial. La comunidad internacional declaró la guerra a Al Qaeda luego de los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos, en los últimos años se combatió a ISIS y esas dos guerras fueron bastante exitosas. Pero si miramos a las “sucursales” de Irán, de hecho se fortalecieron y echaron raíces en diferentes lados. Y este es el mayor desafío en nuestra región y en la lucha general contra el terrorismo. Hay que erradicar a los elementos terroristas apoyados, manejados y financiados parcial o totalmente por Irán, influenciados por Teherán.

P: ¿Cree que el mundo entiende hoy mejor a Israel en su lucha contra el terrorismo?

R: Creo que el mundo ha pasado un proceso, por los atentados de Al Qaeda y de ISIS contra la civilización occidental en general —posteriores a los de los años 90 contra la Embajada de Israel y la AMIA— por el cual hay hoy un consenso internacional mucho más amplio contra el terrorismo. Pero al final, en la región en la que nosotros vivimos, el hecho es que Estados soberanos han sido desestabilizados y al vacío creado entraron ejércitos terroristas, ya que decir organizaciones terroristas sería reducir su verdadera dimensión. Lo vemos en Líbano, Irak. Yemen, en la Franja de Gaza.

P: Quizás en el mundo lo ven sólo como un problema de Medio Oriente.

R: Es un error. Claro que los primeros que sufren de ello son los habitantes de nuestra zona. Pero imaginemos una situación que por cierto no es imposible: que Irán alcance poderío atómico. Y que ese conocimiento, esas armas, llegan a manos de organizaciones terroristas como Hizbala u otros. Usar una “bomba sucia” puede ser sumamente peligroso, y lo podrían hacer en cualquier parte del mundo.

P: Terroristas con armas nucleares tácticas, proporcionadas por Irán… Una amenaza de la que poco se habla.

R: Por un lado, vemos menos en los últimos años atentados como nosotros hemos sufrido asiduamente, y como el mundo ha visto muchas veces, como los de Buenos Aires en los años 90. Pero por otro lado, el peligro viste nuevas formas, mucho más duras y peligrosas aún. Los terroristas también intentan conseguir armas químicas

P: Y claro que la amenaza no pasa sólo por la eventualidad que tengan armas no convencionales.

R: Por supuesto. En manos de organizaciones terroristas hay hoy arsenales gigantescos de misiles a los que intentan convertir en misiles precisos de gran exactitud. Y si Irán alcanza poderío nuclear todo sería más peligroso.

El problema del acuerdo nuclear con Irán

P: La directora del programa de Irán en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS en su sigla inglesa) en Tel Aviv, Sima Schein, ha dicho recientemente que en la situación actual, por todo lo que Irán ha acumulado en violación del acuerdo nuclear del 2015, ya es mejor que se firme el nuevo acuerdo para frenar la continuación del enriquecimiento de uranio que está haciendo en forma acelerada, ya que de lo contrario dentro de muy poco tendrá suficiente para la bomba. ¿Qué le parece?

R: Yo no estoy de acuerdo con esa apreciación. Creo que es un error. La distancia de Irán a la bomba es corta. Tienen otros problemas para concretarlo, no quiero entrar en detalles sobre lo que puede demorar el avance hacia la bomba. Pero es importante tener presente que el acuerdo que quieren firmar es por un período muy corto de dos años y medio tras los cuales se levantarán todas las limitaciones a Irán en el tema nuclear. Y por otro lado, el levantamiento de las sanciones financieras será inmediato , lo cual le permitirá canalizar fondos a todos los elementos terroristas en nuestra región que lo que desean es perjudicarnos y desestabilizar la zona, y que tienen también como objetivo concretar un anillo con altas capacidades militares que rodee en primera línea a Israel. Espero pues que no se firme un acuerdo así.

P: ¿Y si se firma? ¿Qué hará Israel, que no es parte del mismo?

R: Debe estar claro que ese acuerdo no comprometerá a Israel  que Israel será libre de actuar para impedir que Irán alcance poderío atómico. Lo debe hacer para garantizar su seguridad, la de sus ciudadanos y su futuro.

P: ¿Cuánto puede entrar en detalles acerca de qué significa “será libre de actuar”?

R: Será libre de actuar, es eso. No estaremos limitados por los acuerdos a los que lleguen las potencias con Irán. Actuaremos según nuestras consideraciones y nuestras necesidades de seguridad nacional.

P: Aunque está claro que neutralizar el programa nuclear actual de Irán, con instalaciones en diversas partes de su territorio, a gran profundidad bajo tierra, sería muy distinto de lo que fue destruir el reactor nuclear del Irak de Saddam Hussein en junio de 1981.

R: Sin duda. Es un tema mucho más complejo. Pero no puedo entrar en detalles al respecto ni desde un punto de vista de Inteligencia ni operativo. Tenemos que hacer todo para lograr frustrar la amenaza.

A modo de resumen

P: De todos estos frentes, ¿cuál es la mayor amenaza sobre Israel?

R: La amenaza número uno sobre Israel era y sigue siendo que un estado enemigo alcance poderío nuclear. Ahora, se trata de Irán. Pero también la amenaza de Hizbala con misiles precisos en su arsenal es muy significativa. Y hay también otros que pretenden llegar a eso. Pero evidentemente, la amenaza nuclear iraní es la principal amenaza.

P: Usted representará a Israel en los actos en Buenos Aires, como enviado de un gobierno complejo, una coalición de ocho partidos muy variados…

R: Entiendo que también en Uruguay hay una coalición de cinco partidos con distintas orientaciones.

P: Interesante comparación… Ojalá la situación fuera relativamente sencilla como en Uruguay. ¿Cómo evaluaría usted el funcionamiento del gobierno del que es parte? Tiene muchas tensiones internas.

R: Lo central es que hemos sacado a Israel de un estancamiento provocado por cuatro elecciones en dos años y medio, con el país paralizado en distintos aspectos, y ahora estamos avanzando. Estamos dedicados a trabajar para la ciudadanía, hemos aprobado al fin el presupuesto, algo que no se hizo mucho tiempo y era esencial, hemos aprobado distintas reformas, en muchas cosas hemos avanzado. Pero claro que evidentemente hay mucho aún por hacer, tanto en la arena internacional como en el ámbito interno.

P: ¿Cuáles son a su criterio esos desafíos internos?

R: Uno de los grandes temas es garantizar la gobernabilidad donde esta se ha alterado, hay que combatir la delincuencia en la sociedad árabe, son desafíos enormes en temas que han sido abandonados durante años. Nos estamos abocando a ello pero claro que se precisa tiempo para poder cambiar la realidad de las cosas que están mal.

P: Y lo que fue para parte de la población, en gran medida de los que los votaron a ustedes, el eslogan “rak lo Bibi”, o sea el lema que decía que lo central es sacar a Netanyahu del poder, usando su conocido apodo… ¿Ese no es el motor principal que mueve la acción de la coalición actual?

R: Lo que mueve a este gobierno es “rak Israel”, solamente por Israel.

P: Muchas gracias ministro por su tiempo. Le deseo una visita fructífera.

R: Muchas gracias.