La situación económica de Rampla Juniors es crítica y este jueves, la histórica institución del fútbol uruguayo, vivió un nuevo capítulo de tensión y nerviosismo en la Asociación Uruguaya de Fútbol.
Los Picapiedras, según lo establecido, debían abonar U$S 650.000 de reclamos por adeudos para poder comenzar su participación en la Primera Divisional C, algo que no pudo hacer en tiempo y forma, lo que pudo costarle su participación en la temporada.
“No se pudo pagar”, dijeron fuentes del club a FútbolUy y agregaron: “El inversor se comprometió a girar el dinero y cancelar la deuda, pero por un problema personal no llegó a cumplir”.
El empresario del caso es el norteamericano Foster Gillett, que arribó al club en el 2025, año en que Rampla descendió a la C, y que para que pudiera actuar en esta competencia, se había comprometido el jueves e incluso este viernes con Ignacio Alonso, reconocido hincha y exdirigente del equipo rojiverde y actual presidente de la AUF en: “Cumplir su palabra y pagar”.
Esto no sucedió y la situación se transformó en crítica hasta que desde la Asociación se dio visto bueno al pedido del club para que el partido que debía jugar este sábado ante Mar de Fondo en el Olímpico se postergara para el miércoles a las 15 horas.
Esto le dará un nuevo plazo para pagar el dinero adeudado que vencerá el próximo martes con la esperanza que llegue el giro de Foster Gillett y poder seguir jugando en el ámbito de la AUF.
Además, el partido entre Alto Perú y Cooper también se postergó. El encuentro, previsto para este sábado, también pasó para el próximo miércoles debido a que Cooper debe aproximadamente 30.000 dólares y tampoco pudo cancelar sus deudas. Al igual que Rampla, tendrá plazo hasta el martes para ponerse al día y poder disputar el torneo.