El presidente destituido Fernando Lugo llegó el lunes en la noche a nuestro país y fue del Aeropuerto, directamente a la chacra del presidente José Mujica. Ambos se quedaron conversando sobre la situación en Paraguay hasta las tres de la mañana. Lugo viajó junto a un grupo de dirigentes del Frente Guasú, organización que creó en 2010, en busco del respaldo de un aparato político. Este martes comenzó las actividades de agenda de su visita con una mesa sobre Integración y Democracia organizada por FESUR. Después de almorzar junto al canciller Luis Almagro, el vicecanciller Roberto Conde, Lugo recibió a Montevideo Portal en el Hotel NH Columbia.

¿Cómo ha cambiado su vida desde que fue destituido?

Ha cambiado radicalmente, 180º. Tenía planificado, pensado y soñado que el 15 de agosto terminaba la presidencia de la República y el 16 iba a dormir sin despertador. El golpe de Estado viene a cambiar mi vida personal y la vida de mucha gente en Paraguay. Desde este 22 de junio pasado hemos decidido con un grupo de amigos del Frente Guasú, dedicarnos a full, tiempo completo a la política para ensamblar un proyecto dentro del Frente y esa es nuestra tarea principal en este momento.

El Frente fue creado en 2010 porque se esperaba una ruptura de la Alianza Patrótica para el Cambio.

La APC fue una alianza electoral y terminó con las elecciones, ahí no hemos tenido un pacto de gobernabilidad, ni una agenda programática, simplemente fue una cuestión electoral y eso debilitó mucho a la Alianza, hubo una dispersión, el Partido Liberal Radical Auténtico quedó por su lado, participando del gobierno, gente dispersa dentro de los movimientos y partidos de izquierda. En 2008 ganamos la elección y recién en 2010 creamos el Frente Guasú como una necesidad imperiosa de articular fuerzas y hacer una alternativa diferente porque de alguna manera veíamos que la alianza anterior era muy difícil de repetir en 2013.

Ustedes no imaginaban ir a las elecciones de abril con el Partido Liberal

Era muy difícil, a pesar de que ellos pensaban que eran los aliados naturales, porque si con ellos era difícil, mucho más difícil con el Partido Colorado o la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE) o Patria Querida, ellos tenía la ilusión de que podían hacer una alianza porque ha sido una fórmula que electoralmente funcionó, fue exitosa. Hasta ahora hay mensajes del PLRA de volver a aliarnos, de volver a hacer una dupla presidencial, hay mensajes en esa dirección, pero la última Plenaria de mesas departamentales del Frente Guasú se dijo que no se va a hacer ningún acuerdo electoral para el próximo año, ni los liberales, ni el Partido Colorado, ni Patria Querida, ni la UNACE está en el espectro de hacer una alianza con el Frente Guasú.

Su gobierno se inició con una fuerte esperanza, particularmente porque se acababan 61 años del Partido Colorado ¿Cuál fue el error que impidió que su mandato terminara? ¿Qué autocrítica pudo hacerse?

La crítica es que fue simplemente una alianza electoral, tendríamos que haber hecho una alianza programática también y sobre todo una alianza de gobernabilidad, de co-participación y co gobierno que no existió, eso fue un error desde el inicio. Otros errores fue que tuvimos que tomar decisiones sin el consenso de otros partidos políticos, que eran nuestros aliados naturales, tal es así que los mismos que congresistas que inicialmente eran nuestros aliados son los que han impulsado el juicio político.

¿El Juicio político era visto como una posibilidad real, más allá de que estuviera en la Constitución?

Sí, hay antecedentes de juicios políticos. Hubo uno que duró tres meses, en 2003, en 1998 al presidente Cubas duró dos días. La figura del juicio político, es una figura constitucional, pero el vacío jurídico está en la reglamentación, no existe una ley de cómo tiene que ser realizado el juicio político. La Constitución tiene dos artículos sobre el debido proceso y garantizar la defensa, que no se cumplieron para nada en este juicio político, por eso recurrimos a la inconstitucionalidad.

Se veía venir que podían jugar esa carta

Claro, 23 veces lo trataron en el Congreso, en el número 24 lo materializaron, ya era como una espada de Damocles, amenazando continuamente, era una pesadilla constante. Me acuerdo que cuando asumimos en agosto de 2008 mucha gente decía este gobierno no llega a tres meses, en noviembre dijeron que para Navidad y en Navidad dijeron marzo de 2009. Hay un cable de la embajada norteamericana, de Wikileaks, en marzo de 2009 que ya hablaba de un juicio político al presidente Lugo. Ha sido una constante, no es un hecho aislado o inesperado que ocurrió de casualidad en junio de 2012.

Pasó 23 veces, nunca cerraron los números de votos, pero cuando hicieron ese pacto para el golpe de estado parlamentario, lo impulsaron de manera express, en un tiempo record.

Ahora para las elecciones de 2013, el PLRA se intentará separar del Partido Colorado. En ese marco, cuál va a ser la estrategia del Frente Guasú.

Este golpe de Estado ayuda a definir al Frente Guasú. Hoy en el FG nadie piensa en alianzas, ni siquiera remotamente y menos con los partidos golpistas. Vamos solos, con candidato a presidente y vicepresidente, con una lista única al senado que se está estudiando en este momento. El FG ya es la tercera fuerza política, después del Partido Colorado y el Partido Liberal, desplazando a otros partidos que tuvieron preponderancia en elecciones anteriores. Hoy es una tercera fuerza, puede ser segunda y no se descarta con una buena candidatura y una buena campaña ganar las elecciones de 2013. La estrategia es construir la unidad del FG, tener fuerza electoral y participar con éxito de las elecciones.

En la prensa no se han visto grandes concentraciones en apoyo a Lugo. ¿A qué se debe eso? ¿Es por qué no se mostraron o no las hubo?

Sólo se transmite lo que pasa en Asunción porque todos los medios están en Asunción, hubo 40 manifestaciones en un solo día, en los diferentes departamentos. Siete en Concepción, nueve en San Pedro, seis en Itapúa, eso no apareció en los medios de comunicación. Nunca se ha dado, históricamente, 40 manifestaciones simultaneas, se ha alcanzado hasta 15, pero nunca 40. Lastimosamente, no se refleja el estado de desencanto e indignación que tiene la ciudadanía ante el golpe de Estado.

En su opinión personal ¿fue oportuno el ingreso de Venezuela al MERCOSUR?

Tendría que haber ingresado hace tiempo, dos años estuvo esperando y tuvo la paciencia de esperar. Paraguay era el único Parlamento que no lo había aprobado ¿cómo puede ser que el Parlamento de Uruguay, el de Brasil y el de Argentina están equivocados y solamente Paraguay tiene la razón? Estoy convencido de que la mayoría de los parlamentos discutieron detalladamente el valor que tiene la participación de Venezuela en el MERCOSUR.

¿No extraña su vida de cura, una agenda menos cargada y en contacto más directo con la gente?

Siempre he tenido una vida muy activa, en término de reuniones, clases, docencia y sigo el mismo ritmo. Todos los días estoy en el local del Frente Guasú a las seis de la mañana con reuniones políticos, asesorías y encuentro con la gente. Una vida activa que tiene mucho que ver con la vida anterior. Quizás la temática, la dirección, las opciones son diferentes, pero siempre está el estar con la gente. Si hay un hecho que marca la vida de Fernando Lugo es estar continuamente con la gente.